China, Alemania y Corea ven resurgir los casos de coronavirus, pero la lucha aún se puede ganar

Los casos de COVID-19 ya sobrepasan los cuatro millones a nivel mundial y países que han levantado las medidas de confinamiento como China y Alemania están experimentando un resurgimiento de pacientes con coronavirus. Los expertos explican que esto era algo que se esperaba, y que a medida que las personas vuelvan a salir en otros países el potencial de transmisión aumentará por lo que se necesitan medidas fuertes de salud pública.

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Man Yi - Funcionarios locales en Shenzhen, China, están ayudando a controlar los casos de coronavirus

La aparición de nuevos grupos de casos de COVID-19 en países que han relajado las restricciones como China, Corea del Sur, y Alemania, es un “ejemplo de los retos” que enfrentarán el resto de los países del mundo a medida que levantan el confinamiento, advirtió la Organización Mundial de la Salud

“En Corea, los bares y clubes tuvieron que cerrarse debido a que un caso confirmado causó que se necesite rastrear a una gran cantidad de contactos; en Wuhan, China, se identificó el primer grupo de casos desde que se levantó su bloqueo; Alemania también ha informado un aumento en los casos desde una reducción de las restricciones”, explicó el director de la Organización.

Tedros Adhanom Gebreyesus dijo que, sin embargo, estos tres países cuentan con sistemas funcionales para detectar y responder al resurgimiento de los casos, una condición fundamental para cualquier país que considere levantar la orden de quedarse en casa.

UNICEF/Francesco Spighi / The Florentine – Un peatón en la Piazza del Duomo en Florencia, vacía por las medidas contra el coronavirus

Un levantamiento lento y constante es clave

Los casos de COVID-19 ya han sobrepasado los cuatro millones en todo el mundo, pero según Tedros, las medidas de confinamiento han tenido en general un gran éxito para desacelerar el virus y salvar vidas.

“Muchos han aprovechado el tiempo para aumentar su capacidad de evaluar, rastrear, aislar y atender a los pacientes, que es la mejor manera de rastrear el virus, disminuir la propagación y aliviar la presión de los sistemas de salud”, aseguró el director, reconociendo que, sin embargo, tales medidas han tenido un grave impacto socioeconómico de los bloqueos.

“Por lo tanto, para proteger vidas y medios de subsistencia, un levantamiento lento y constante de los bloqueos es clave, al mismo tiempo que se vigila el virus para que las medidas de control se puedan implementar rápidamente si se identifica un repunte en los casos”, explicó Tedros.

El doctor recordó las tres preguntas que deben tener en cuenta los países para relajar las restricciones:

  1. ¿está bajo control la epidemia?
  2. ¿puede el sistema de salud hacer frente a un resurgimiento de casos que pueden surgir después de relajar ciertas medidas?
  3. ¿el sistema de vigilancia de salud pública puede detectar y manejar los casos y sus contactos e identificar un resurgimiento de casos?

Para el director de la Organización de la Salud, esas tres preguntas pueden ayudar a determinar si un bloqueo se puede liberar lentamente o no, pero  advirtió que incluso si las  tres respuestas son positivas, se tratará de un proceso complejo y difícil como se ha visto en varios países.

UN Photo/Evan Schneider – Un paciente llega al hospital Mount Sinai de Nueva York.

No se puede criticar a los países por encontrar casos

Por su parte el director de emergencias de a Organización, el doctor Mike Ryan, aseguró que países como Corea del Sur y Alemania no deben ser criticados por encontrar nuevos casos.

“No se les puede juzgar por estar alerta y estar listos y reaccionar rápido para investigar, aislar y rastrear los casos, porque esto es lo que hemos estado diciendo: el virus sigue aquí con nosotros, entonces hasta con medidas de confinamiento, con situaciones de poca reincidencia como Corea donde los casos habían llegado a un nivel muy bajo, ellos no bajaron la guardia, pues sabían que el virus seguía”, afirmó Ryan.

Agregó que la advertencia  para todos los países es que a medida que se relajen las medidas de confinamiento las personas se van a mezclar más, y de eso no hay duda. 

“Aunque respeten el distanciamiento físico e implementen otras medidas, el riesgo de transmisión potencialmente aumentará. Entonces la pregunta es, ¿llegaremos a un punto en nuestro sistema de salud pública en el que podamos rastrear los grupos de casos y suprimirlos sin necesidad de regresar al nivel de transmisión del comienzo de la epidemia?”, dijo Ryan.

El experto aseguró que la organización espera que Alemania y Corea así como otros países puedan suprimir los grupos de casos que vayan apareciendo, y dijo que era posible que se necesiten tomar nuevas medidas para reducir la transmisión, por ejemplo  restringir situaciones en las que se junte una gran cantidad de personas.

“Cerrar los ojos e intentar conducir a través de esto a ciegas es demasiado ingenuo, y me preocupa mucho que algunos países van a intentar conducir a ciegas los próximos meses”, afirmó Ryan.

Guangdong Medical University – Doctores en el hospital universitario de Guandong, China, trabajan en la UCI con pacientes con COVID-19.

No hay un nivel de inmunidad suficiente para descartar el riesgo

El director Tedros Adhanom Gebreyesus aclaró que los primeros estudios serológicos reflejan que un porcentaje relativamente bajo de la población tiene anticuerpos contra COVID-19, lo que significa que la mayoría de la población todavía es susceptible al virus.

Su jefe de emergencias aseguró que, además, es incorrecto pensar que la mayoría de la población ya se ha infectado y generado algún tipo de inmunidad.

“La proporción de gente con una enfermedad grave es una proporción grande de los infectados. El número total de infectados es mucho menor de lo que esperábamos. Eso significa que tenemos un largo camino por delante. Y como ha dicho el director esto es una enfermedad grave, es el enemigo público número uno. Lo hemos repetido una y otra vez. Tenemos que dar un paso atrás y recalcular esto. No es una enfermedad leve, debemos tomárnoslo en serio y poner en marcha las medidas necesarias. Ahora tenemos una segunda oportunidad como sociedad”, explicó Mike Ryan.

CC0 Public Domain – El cierre de escuelas a causa del COVID-19 afecta a más de 156 estudiantes en América Latina y el Caribe

La reapertura de las escuelas

La organización Mundial de la Salud  se encuentra trabajando en estrecha colaboración con los gobiernos para garantizar que las medidas clave de salud pública se mantengan para enfrentar el desafío de levantar los bloqueos.

Y es que hasta que haya una vacuna, el paquete integral de medidas de esta agencia de la ONU   es el conjunto de herramientas más eficaz para combatir el virus.

La Organización publicó una nueva guía durante el fin de semana con respecto a la reapertura de la escuela y los lugares de trabajo.

Los encargados de la toma de decisiones deben reflexionar sobre una serie de factores clave al decidir si reabrirán las escuelas y cómo. Entre tales factores figuran:

  • Una comprensión clara sobre la transmisión actual de COVID-19 y la gravedad del virus en los niños
  • Una evaluación  epidemiológica  donde la escuela está ubicada geográficamente  
  • Una medición de la capacidad de mantener las medidas de prevención y control dentro del entorno escolar 

“Al reflexionar sobre la decisión de reabrir las escuelas, el gobierno local debe evaluar la capacidad de las escuelas para mantener las medidas de infección, prevención y control”, explicó el doctor Tedros.

Banco Mundial/Trevor Samson – Gloria, que es VIH positiva hace parte de la comunidad de Khayelitsha y colabora con una campaña de concienciación.

El riesgo aumenta para los pacientes con VIH

Este martes la Organización Mundial de la Salud y ONU SIDA, la agencia especializada en la pandemia del VIH, destacaron la importancia de tomar medidas inmediatas para minimizar las interrupciones en los servicios de salud y suministros de medicamentos antirretrovirales durante la pandemia de COVID-19, a través de varios modelos.

Una interrupción de seis meses de la terapia antirretroviral podría producir 500.000 muertes adicionales por enfermedades relacionadas con el SIDA, incluida la tuberculosis, en el África subsahariana durante el próximo año.

“Esto podría retrasar efectivamente el reloj en más de una década hasta 2008, cuando se observaron más de 950,000 muertes por el SIDA en la región. Este es un escenario evitable y no una predicción. Este modelo actúa como una llamada de atención para identificar formas de mantener todos los servicios de salud vitales”, explicó el doctor Tedros.

A pesar de que la atención se centra en la pandemia de COVID-19, el director de la OMS dijo que había que asegurarse de que los suministros mundiales de pruebas y tratamientos para el VIH y la tuberculosis lleguen a los países y comunidades que más los necesitan. 

“Deberíamos salvar a las personas de COVID y VIH y otras enfermedades que amenazan las vidas de muchos. Incluso las interrupciones del tratamiento a corto plazo representan una amenaza importante para la salud y el potencial de transmisión del VIH de una persona”, concluyó el responsable de la agencia de la ONU.