Científicos lanzan un ‘esquema’ para salvar ecosistemas críticos y estabilizar el clima del mundo

Demuestran cómo se pueden proteger y conectar zonas naturales para favorecer una recuperación global que beneficie simultáneamente la biodiversidad y el bienestar humano.

102

Un grupo de científicos y expertos elaboraron el primer análisis exhaustivo a nivel global sobre cuáles son las áreas terrestres esenciales para la biodiversidad y la resiliencia climática, y concluyeron que éstas representan el 50.4% de la superficie del planeta. El reporte se publicó en la revista Science Advances y se tituló: “La ‘Red de Protección Global’ para revertir la pérdida de la biodiversidad y estabilizar el clima de la Tierra”. El reporte destaca la importancia de salvaguardar y restaurar el mundo natural para poder abordar tres crisis convergentes: el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la aparición de nuevos virus, como el COVID 19.

El equipo de especialistas estuvo liderado por la organización de investigación científica RESOLVE, en colaboración con la Universidad de Minesota, la Universidad Estatal de Arizona, Globaïa y otras más, con el apoyo de One Earth. Los datos compilados para la Red de Protección Global – Global Safety Net (GSN1) están disponibles a través de una aplicación web interactiva y desarrollada por One Earth en asociación con Google Earth Engine. Los usuarios pueden dar clic sobre un país, estado o ecoregión para conocer la conformación de las zonas de importancia biológica para cada una de las regiones.

El sitio web es:  https://www.globalsafetynet.app/viewer/ 

Este esfuerzo de investigación de dos años se basó en múltiples conjuntos de datos a escala mundial, para identificar áreas que requieren conservación más allá del 15.1% que actualmente ya está bajo protección. Estas han sido compiladas en cinco capas principales a una resolución de 1 km: Sitios con Especies Raras, Zonas de Alta Biodiversidad, Zonas en las que habitan Grandes Mamíferos, Áreas Silvestres Intactas y Zonas de Estabilización para el Clima.

El reporte concluye que se necesita un 35.3% de regiones adicionales para conservar zonas de importancia específica para la biodiversidad y los servicios ecosistémicos. Cincuenta ecoregiones y veinte países contribuyen desproporcionadamente al total. Una prioridad inmediata que se identificó es la protección del 2.3% de las áreas terrestres, que son un valioso hábitat para las especies más amenazadas del mundo.

Es la primera vez que un documento presenta un enfoque “común pero diferenciado” para las metas de cada una de las áreas definidas bajo el marco del Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica, que se celebrará el año próximo en Kunming, China. Cada una de las 846 ecoregiones del mundo presenta una combinación única de capas, es por esto que el documento recomienda metas de conservación, diferenciadas por áreas, dentro de cada país.

El análisis incluye estimaciones sobre el almacenamiento de dióxido de carbono por capas, logrando así que este mapa también sea relevante en la toma de decisiones con respecto a los compromisos gubernamentales bajo el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático (UNFCCC). También destaca el importante rol de los territorios indígenas en la protección de la biodiversidad y para revertir el cambio climático. Estos territorios indígenas cubren el 37% de las áreas definidas por la Red de Protección Global – Global Safety Net.

Globaïa, una organización dedicada a la investigación científica, elaboró un análisis complementario sobre la forma de enlazar terrenos a escala mundial, y demostró que una superficie terrestre relativamente pequeña – aproximadamente 350 millones de hectáreas – podría conectar entre sí fragmentos aislados de la naturaleza, aumentando la resiliencia de los ecosistemas y de nuestra biosfera como un todo.

Chile ocupa el puesto 30 entre los 70 países grandes del mundo, con un objetivo GSN del 41% (30 millones de hectáreas – Mha) y una puntuación de 4. El matorral chileno es uno de los sistemas climáticos mediterráneos más diversos de la Tierra. Solo hay cinco regiones de este tipo de bioma a nivel mundial e incluyen el 20% de las especies de plantas vasculares del mundo. Por otra parte, la selva templada de Valdivia es una de las más raras de la Tierra, se trata de una especie inusual de selvas tropicales templadas (también conocidas como bosques de agua – rainforest) que secuestran carbono a niveles que pueden superar a las selvas tropicales. El árbol de alerce, una conífera, solía cubrir gran parte de Valdivia, y es una de las especies de árboles más grandes y antiguas de la Tierra. Además, los bosques de hayas de la Antártida son únicos y contienen una serie de especies endémicas interesantes.