¿Cómo se traduce el pensamiento en un producto para transmitir a otros?

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Por Carol Jacusiel

“El pensamiento es la actividad y creación de la mente; se dice que todo aquello que es traído a existencia mediante la actividad del intelecto. El término es comúnmente utilizado como forma genérica que define todos los productos que la mente puede generar incluyendo las actividades racionales del intelecto o las abstracciones de la imaginación; todo aquello que sea de naturaleza mental es considerado pensamiento, bien sean estos abstractos, racionales, creativos, artísticos, etc. Se considera pensamiento también la coordinación del trabajo creativo de múltiples individuos con una perspectiva unificada en el contexto de una institución.” (Wikipedia)

Todos y en todo momento pensamos. Sólo grandes meditadores logran permanecer con la mente en blanco. Estamos siempre pensando en algo. Nuestro cerebro trabaja las 24 horas del día, los 365 días del año.

¿Cómo se traduce el pensamiento en un producto para transmitir a otros? La creación se relaciona con habilidades comunicacionales.

Cuando estamos con otra persona y queremos transmitir nuestro pensamiento hay que traducirlo a palabras que evoquen claramente lo que tenemos en la mente, de una manera lógica y ordenada, que el otro sea capaz de aprehender y valorar tal cual queremos que los otros lo comprendan (comunicación).

El pensamiento crítico busca evaluar y analizar las situaciones y los estímulos representando lo que se analiza. Es así como es de suma importancia para poder avanzar y buscar soluciones a lo que se nos presenta.

El sentido común es un pensamiento que converge a lo que es socialmente aceptado y que produce respuestas, que, en su forma, son correctas y aceptadas. Muchas veces las personas se desenvuelven bien sólo con respuestas y acciones de sentido común.

El pensamiento creativo es lo contrario. Diverge de lo que los otros piensan. Es un pensamiento diferente que ordena la realidad dándole un sentido nuevo y diferente. Las personas creativas son más flexibles, en el que este proceso entrega variados resultados como producto.

También tenemos que tener claro que las personas analizan y enfrentan los problemas de diferentes formas. Existe el pensamiento deductivo, en que la persona analiza el todo y luego las partes, para sacar conclusiones, y el pensamiento inductivo, en que se analizan las partes para luego integrarlas en el todo. Si uno tiene claro esto y como funciona nuestro interlocutor, podremos entregar de forma más clara instrucciones y trabajar en la búsqueda de soluciones o la producción de hipótesis.

¿Cómo se relaciona esto con lo que hemos venido exponiendo en estas columnas?

Cuando usted va a una entrevista o reunión debe haber pensado y clarificado su pensamiento, lo que quiere, lo que es objeto de la reunión y que es interesante para ambos interlocutores.

Dese tiempo para pensar, analizar y construir sus propias ideas, que le ayuden a conectar con los otros, que hagan de sus interrelaciones una instancia interesante, de crecimiento y de avance.

Para más información visita: www.caroljacusiel.cl