Cuarentena y salud mental

134
Imagen de iKlicK en Pixabay

Por Carol Jacusiel

Entre cuarentenas voluntarias y obligatorias ya van 3 meses de confinamiento. Aún así, no logramos aplanar la curva y eso que la única medida que realmente ayuda es la mencionada cuarentena, no teniendo relación con otras personas, pensando siempre que los otros nos pueden contagiar.

El mayor problema es que las personas que la cumplen somos siempre las mismas y las que la incumplen siguen diseminando el virus que avanza a pasos agigantados. Los mayores de 75 años tienen cuarentena obligatoria en todo el país.

Pero ¿cuáles son las peores consecuencias para los que permanecen encerrados? Éstas son los problemas de salud mental. Hay que hacer actividades, relacionarse y hacer todo lo que está a nuestro alcance para seguir sanos, en todo orden de cosas.

Según Wikipedia, “la salud mental es, en términos generales, el estado de equilibrio entre una persona y su entorno sociocultural que garantiza su participación laboral, intelectual y de relaciones para alcanzar un bienestar y calidad de vida. Comúnmente, se utiliza el término “salud mental” de manera análoga al de “salud o estado físico”, definiendo a la salud mental de la siguiente manera: «la salud mental abarca una amplia gama de actividades directa o indirectamente relacionadas con el componente de bienestar mental incluido en la definición de salud que da la OMS: «un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades».”

El Gobierno de Chile lanzó un programa referido a este tema. Pero siempre, lo más importante es hacer un monitoreo y cuidado de nosotros mismos y de nuestros seres queridos, sin descuidar ningún aspecto, ayudándonos de toda la tecnología que dispongamos.

Si alguien está triste, no se comporta o no tiene la misma actitud de siempre, si pierde el positivismo y se encierra en sí mismo, hay que recurrir a ayuda profesional. Tenemos la tecnología a nuestro favor para consultar y tratarnos, ya sea con medicamentos, terapia o ambos. Cualquier cambio de ánimo, de forma de ser, de intereses que una persona note debe llamarle la atención como para consultar y que un profesional pueda determinar cómo ayudar a la persona en cuestión.

Hay que estar atentos y pendientes, sobre todo de los adultos mayores a los que mientras más tiempo pasen en este estado, más difícil será ayudarlos a recuperarse.

Los invito a escribirme y hacer consultas y/o sugerencias a carol@jacusiel.cl