De vuelta a la rutina diaria

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Por Carol Jacusiel

Comienza marzo y para muchos, sobre todo para quienes tienen hijos en edad escolar, volvemos a la rutina diaria que permanece por casi todo el año.

Rutina se define como “una costumbre o hábito adquirido por hacer las cosas de manera más o menos automática y repetitiva, sin reflexión.”

Sin embargo, las vacaciones también tienen una rutina y, aunque no las tomemos y sigamos con las actividades “normales” del año, se establece una rutina diferente. Quienes vivimos en Santiago, las calles se vacían, cambian los horarios de mayor tráfico, cambia la cantidad de horas luz de las que disponemos y, por ende, si vamos a trabajar y el horario de ingreso permanece, podemos dormir más y salir más tarde.

Quienes viven en una ciudad costera, con playa, también ven interrumpida su rutina. Llega una gran población flotante a su ciudad y deben adquirir nuevas rutinas para poder cumplir con sus actividades diarias.

Cuando alguien está de vacaciones adquiere una rutina que le acomoda para poder descansar, teniendo un horario para las comidas, hacer deporte, leer, etc.

Las rutinas laborales son importantes, nos dan un marco para poder trabajar y avanzar en lo que realizamos. Muchas veces, las personas refieren aburrimiento por hacer siempre lo mismo y tener una rutina que los abruma y los aburre. Sin embargo, estas rutinas son los “límites” o “marcos referenciales” en los que pueden moverse, sentirse cómodos y desarrollar su actividad. La rutina puede ser predecible y un tanto rígida. Lo importante es que la persona encuentre en esa rutina el espacio para innovar, para hacer cosas diferentes, que le permitan avanzar y sentirse reconfortada con lo que realiza.

Los trabajos y las actividades que uno desempeña si son muy diferentes cada día se vuelven estresantes. Es como estar en una montaña rusa, con cambios constantes de dirección, que sube y baja, sin tener claridad de hacia dónde se va.

Es así que hay personas que se quejan de las rutinas y otros lo hacen del estrés del continuo cambio.

Lo importante es encontrar una rutina que nos sea cómoda, que nos permita realizar lo que necesitamos diariamente para evolucionar y avanzar a lo que son nuestras metas en la vida. Esto se refiere no sólo al trabajo, también a otras actividades que desempeñemos, como el deporte: qué días y horarios destinaremos para ello.

No hay que tenerle susto a las rutinas, que son equivalentes a cuando decimos que los niños necesitan límites. Son espacios que nos permiten movernos y funcionar con comodidad.

Les invito a escribirme en esta web, en mi mail carol@jacusiel.cl o en mi sitio www.caroljacusiel.cl