Dejando de lado los prejuicios

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Por Carol Jacusiel

Según Wikipedia, “un Prejuicio (del lat. praeiudicium, ‘juzgado de antemano’) es el proceso de formación de un concepto o juicio sobre alguna persona, objeto o idea de manera anticipada. En términos psicológicos, es una actividad mental inconsciente que distorsiona la percepción.”

Mucho se habla hoy de los prejuicios y que no debiéramos tenerlos. Las personas nos formamos ideas acerca de lo que percibimos y de los otros, incluso antes de conocerlos o saber qué va a pasar. Esto es muy natural, ya que tratamos de movernos y actuar sobre bases conocidas, que permitan que nuestro accionar se sienta como correcto. Sin embargo, los prejuicios son mal vistos, sobre todo si son negativos (y, generalmente, lo son).

Es importante tener en cuenta nuestros procesos de pensamiento y lograr descubrir aquellas “trampas” que nos ponen para llegar a conclusiones que son erradas. Si somos capaces de discriminar aquellas falacias que utilizamos podremos deducir y llegar a conclusiones acertadas que deriven en acciones o discursos correctos.

Además, debemos concientizar esos procesos de pensamiento, haciendo un proceso lento, consciente y estudiado. Esto es claro cuando decimos algo sin pensar y después decimos, “hay que contar hasta diez antes de hablar”. Ese proceso de pensar, analizar y concluir de manera lenta produce conclusiones y, por ende, actuaciones o palabras adecuadas para la situación.

Los pensamientos inmediatos o más lentos no tienen grandes diferencias de tiempos, son pequeños lapsos que permiten un mejor pensamiento, más adecuado y ubicado.

Los prejuicios contra personas o grupos de personas, según raza, sexo, religión, son los más comunes y nos predisponen a un actuar y pensar en contra y de ellos con muchos errores. En la medida que vamos aprendiendo de ellos, sabiendo más de sus características, nos acercamos a estas personas y nos van siendo marcos conceptuales y de conocimiento más conocidos y produciendo cada vez menos rechazo. Hay que abrir la mente a conocer, a investigar, a incorporar pensamientos y conceptos que nos permitan tener un marco de referencia más grande, más acabado, con sustento y basado en premisas reales.

Cuando no conozcamos o no sepamos algo, a investigar. Pero busquen medios fidedignos y serios, no cualquier cosa que se publique y que incremente nuestro prejuicio.

Les invito a abrir la mente y dejarnos invadir por pensamientos buenos, lindos y positivos.

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