El derecho a la Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación

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Por Alexandre Goedert, Head of Technology de Thoughtworks.

Encontrar soluciones para los problemas del mundo actual -ya sea económicos, medioambientales o sociales- es posible gracias al conocimiento científico. Esta rama objetiva del saber ha permitido al ser humano comprender los cambios que ocurren en el planeta Tierra y transformar las actividades cotidianas conforme pasa el tiempo, pues hoy la esperanza de vida -y la calidad de esta- es aún mayor gracias a los avances tecnológicos. Las vacunas, los servicios de streaming, los buscadores de internet o los electrodomésticos inteligentes llegaron a revolucionar la manera en que vivimos.

Fomentar las ramas científicas es esencial en un escenario en que la Ciencia y Tecnología se han convertido en ejes primordiales para responder a los desafíos actuales. Gracias a ellas, por ejemplo, se ha logrado controlar la pandemia que parecía no tener fin hace dos años, así como continuar llevando a cabo muchas actividades que antes era impensado desarrollarlas en formato online, tales como la educación o la telemedicina.

Por ello, en el marco del Día Nacional de las Ciencias, Tecnología, el Conocimiento e Innovación -que se conmemoró el pasado domingo 3 de octubre- debemos reflexionar sobre la importancia que tienen estas disciplinas para que Chile se consagre como una nación sostenible. Esta conmemoración invita a las organizaciones a abordar el quehacer científico y a visibilizar las actividades que realizan para toda la sociedad. Sin embargo, aún no es suficiente, pues debemos avanzar a que la innovación tecnológica sea un pilar fundamental y transversal para todas las personas.

Entonces, ¿cómo garantizar que el conocimiento científico sea parte inherente del ser humano? Lo primero es entregar educación y facilitar el acceso de las herramientas necesarias a la población. A pesar del explosivo aumento de conectividad que generó la pandemia en Chile -con un crecimiento de casi el 70% durante 2021 según cifras de la Subsecretaría de Telecomunicaciones- hoy aún existe una brecha digital entre los habitantes. Así, zonas rurales del extremo sur o comunas como Cerro Navia o La Pintana aún no superan la barrera del 30% de conectividad por parte de sus residentes, lo que complica aún más las formas de trabajo online o el acceso a clases de los escolares.

El compromiso de las autoridades y los especialistas debe apuntar a promover el bienestar de toda la ciudadanía, sin exclusiones, pues la ciencia fue declarada por la ONU como un derecho universal hace más de siete décadas y el acceso al mundo digital hoy también es parte de esta rama. Desde hace cinco años de nuestra llegada al territorio chileno, como Thoughtworks -expertos en tecnología- hemos trabajado para proporcionar soluciones digitales innovadoras y, como parte de nuestro compromiso, seguiremos encaminándonos para conseguir un escenario tecnológico informado, equitativo y de participación transversal.