Ex ministro Mañalich expuso en comisión que analiza acusación en su contra

En reiteradas oportunidades, Jaime Mañalich pidió disculpas por decisiones y actuaciones fundadas en los antecedentes con los que contaba.

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“A pesar de ir de frente a cualquier dificultad reconozco que hemos y he cometido errores”. Con estas palabras el ex ministro de Salud, Jaime Mañalich terminó su exposición por vía telemática en la comisión que analiza la acusación constitucional en su contra por infringir gravemente la Constitución al poner el riesgo la vida y la salud de la población, por faltas a la probidad y el ocultamiento de datos, en el marco de la pandemia por Covid-19.

La sesión comenzó con la presentación de la abogada Dafne Guerra, parte de la defensa del exsecretario de Estado, quien señaló la completa improcedencia del libelo, asegurando que sólo se sostiene por razones políticas, que se argumentan con hechos genéricos, sin ser claros en su justificación de la transgresión a las leyes o la Constitución.

El exministro comenzó su exposición realizando un agradecimiento a las y los trabajadores del área de la salud, tras lo cual realizó una presentación donde explicó desde un inicio, el avance de la pandemia por Covid-19 en el mundo y en el país.

“Muchas veces se mira unilateralmente a las medidas para manejar estas distintas epidemias y nos olvidamos que enfrentamos a agentes polimorfos, que no son un único tipo de individuos” señaló, tras lo cual procedió a explicar las diversas medidas de prevención, control y tratamiento de la crisis sanitaria en el país.

En su relato, comentó que, al comienzo de la pandemia, en Chile existían cerca de 21 mil 500 camas en los centros asistenciales, que fueron capaces de aumentar a más de 38 mil, bajo un decreto de unificación de toda la red pública y privada de salud. Con esto, aseguró que se pudo “cumplir a cabalidad” con la demanda, a pesar de que “hubo momentos de mucho estrés”.

Al explicar las controversias que se comenzaron a desarrollar frente a sus decisiones y declaraciones, el exministro dijo lamentar si contribuyó a “crispar este ambiente”, pero recordó que existía una premura en la toma de decisiones, a pesar de que incluso organismos internacionales lo lograban coordinarse, por ejemplo, sobre el beneficio del uso de mascarillas.

El exsecretario de Estado tomó buena parte de su tiempo para explicar la forma en la que fue cambiando el conteo de personas contagiadas y las cifras de quienes fallecieron a causa del virus.

Explicó cómo en junio comenzaron a notar que el sistema Epivigila no estaba funcionando, pues no se estaba logrando ingresar con la necesaria premura los datos necesarios. Fue en este momento donde se habría creado una nueva base complementaria con los datos de los laboratorios.

En cuanto a la contabilidad de los fallecidos, aseguró que hasta ahora hay “enormes dudas” de cómo clasificar a las y los fallecidos. Durante su gestión solicitó que todas las personas que tenían la mínima sospecha asociada a una muerte por Covid-19 fueran agregadas.

En mayo se había coordinado que cada Seremi de Salud entregara la información diaria de personas fallecidas reportadas, la que al cruzarse con los datos de Epivigila nuevamente daba resultados diferentes y mayores. Frente a esto, finalmente se decidió cruzar además la información con los datos del Registro Civil, porque “teníamos la preocupación que lo que entregaban las Seremis era insuficiente y que teníamos que complementarla”.

En cuando a las medidas de prevención de expansión del virus, explicó que cada una de ellas “representa desafíos, capacitaciones y una logística muy compleja”. Para tomar la decisión de cuál de ellas implementar, se consideraban datos epidemiológicos, de vulnerabilidad social, labilidad de la población y de capacidad de la red asistencia, entre otros.

Sobre las cuarentenas aseguró que “es un tratamiento que se debe aplicar en el momento oportuno y por el menor tiempo posible” pues entran en conflicto con derechos individuales y además en las zonas de mayor vulnerabilidad baja rápidamente su efectividad, pues tienen un mayor índice de movilidad.

Respondiendo a diversas inquietudes planteadas por las y los diputados, el ex ministro Mañalich aseguró que “nunca ocultamos ningún número si al Presidente ni a la opinión pública”, agregando que fue un esfuerzo sistemático por mejorar la calidad de la data y entregar una información diaria, actualizada y verbal.

“A mí no me preocupa la economía, me preocupa la salud de las personas”, por lo que volvió a expresar que las cuarentenas hay que usarlas en el momento adecuado y no prolongarlo, pues la gente no puede sostenerlas.

Consultado sobre la razón de su renuncia, explicó que fue por la dificultad para lograr diálogo; “a lo mejor por culpa mía”, reflexionó, agregando que esta era ya de tal magnitud que se hacía necesario que asumiera un ministro nuevo. “Desde entonces he tratado de no tener ninguna aparición pública”, acotó.

“Pido disculpas por mi tono y por mi vehemencia, pero era un momento de lucha contra un enemigo que no veíamos que nos estaba dañando como nunca antes” concluyó sobre este punto.

“Las pestes son capaces de mostrar lo mejor y lo peor” lamentó en su intervención Jaime Mañalich, al hacer referencia a los esfuerzos que se hicieron para poder enfrentar “la guerra de los ventiladores, de las mascarillas, de las cintas adhesivas”.

“Fue una lucha sin cuartel que dieron los actores de la salud por defender a Chile y creo que, dentro de las limitaciones de ser un país lejano, hicimos lo mejor que pudimos en un equipo que ha trabajado sólidamente y que es el mismo equipo que se mantiene hasta ahora” enfatizó.

Sobre las denuncias de que algunos establecimientos de salud consideraban criterio de edad para ingresar a las UCI a pacientes, el ex ministro señaló no tener antecedentes de que en ninguna parte haya habido una instrucción en esta dirección. “Nunca jamás hubo ninguna discriminación” aseguró.

Terminada su participación en la comisión, la instancia recibió las exposiciones de la epidemióloga, exdirectora del instituto de Salud Pública e integrante del Consejo Asesor Covid-19, María Teresa Valenzuela y a la doctora Danuta Rajs exjefa del Departamento de Estadísticas e Información de Salud.