Frustraciones

144
Imagen de Steve DiMatteo en Pixabay

Por Carol Jacusiel

Las frustraciones son respuestas emocionales, sensaciones, que vivimos cuando algo que hacemos no resulta o no obtenemos lo que queremos y esperamos. Mucho se habla de la tolerancia a la frustración. Es a los niños a los que les enseñamos que no pueden tener todo lo que quieren y a los adolescentes, que no puede suceder todo lo que desean.

La tolerancia a la frustración es una de las variables que se pide posean las personas cuando son evaluadas para cualquier cargo laboral.

Como decimos que se refiere a una respuesta, ésta puede ser moldeada y las personas pueden tolerar mejor las frustraciones con un entrenamiento o una terapia.

Las personas que aprenden a manejar las frustraciones son capaces de dirigir mejor sus reacciones a los distintos tipos de situaciones, de dirigir equipos y de relacionarse bien a todo nivel. Lo que uno percibe es que son personas maduras, serenas, que pueden enfrentar lo que les sucede, independiente del resultado de ello.

Personas con baja tolerancia a la frustración proyectan sus sentimientos y rabias en otros o en cosas. Por ejemplo, personas que tiran algo o quiebran un vaso cuando algo no resulta, que culpan a un subalterno porque no les resulta lo que esperan.

Las personas tolerantes asumen sus actos y los resultados de éstos, protegen a su equipo y avanzan sin dificultades, ni remordimientos.

Hay rubros que son más estables y que los resultados de las acciones y del trabajo son más predecibles, como puede ser una fábrica de zapatos, y otros, como es la fruticultura, que son más inestables por variables que escapan a nuestro control. Es así como, cada persona va determinando, de acuerdo con sus propias experiencias y a las elecciones según sus gustos y habilidades, los caminos a seguir y determinan los riesgos que están dispuestos a asumir.

Personas más seguras de sí mismas, que no se dejan amilanar por tropiezos, son más tolerantes y logran avanzar con mayor facilidad. También, se apoyan en sus colaboradores, sin sentirse apocados por lo que no pueden o no saben hacer.

Hay que buscar las alternativas que nos permitan aprender y avanzar.

¡Que tengan una buena semana! Espero sus comentarios a carol@jacusiel.cl