Hablemos de sexualidad

84

Por Constanza Echeverría

Hoy en día está siendo un gran tema la sexualidad. Este tema lo vemos muchas veces que sale en las noticias, los matinales, en el cine, hasta en nuestras conversaciones con amigos/as, familia, etc. Sin embargo, ¿nos hemos detenido a pensar qué es sexualidad y qué conlleva?, ¿cómo la estamos viviendo?, ¿cuál es la importancia de nuestra educación sexual?

Lamentablemente el concepto sexualidad se nos ha transmitido y enseñado de una manera reduccionista, donde sólo considera los genitales y las relaciones sexuales, dejando afuera diversas dimensiones que son muy relevantes.

La sexualidad es una dimensión fundamental del ser humano. Esta incluye el género, sexo, identidades de sexo y género, orientación sexual, erotismo, vinculación afectiva y de amor, y la reproducción. Es por esto que no podemos pensar la sexualidad como algo separado del sujeto; la sexualidad está presente en la vida de la persona desde que se forman sus genitales.

La sexualidad se expresa o experimenta por medio de pensamientos, fantasías, deseos, actitudes, creencias, valores, actividades, prácticas, roles y relaciones. Es esto último lo que generalmente no le damos mucho lugar, ya que no nos preocupamos en potenciar nuestra forma de experimentar la sexualidad, pudiendo dejar de lado la satisfacción o el placer, debido a que no nos cuestionamos qué es para nosotros sexualidad, cuáles son nuestras fantasías o deseos, cómo los puedo potenciar, etc.

Se ha podido ver que hay muchas personas que tienen conflictos con su propia sexualidad y placer ya que no se cuestionan sobre su proceso de sexualidad, creyendo que la sexualidad es algo dada y no como algo que se va construyendo día a día. También vemos que por lo general hay poco conocimiento de uno/a mismo en el ámbito sexual, donde no se conoce los genitales de su sexo y/o el opuesto, no sabe qué es lo que les genera placer y que no, tampoco se pregunta por sus fantasías y/o deseos, etc. Es por esto, que los invitamos a preguntarse más sobre su sexualidad, conocerse, para así potenciar más su expresión.

Lo anterior, generalmente se da por nuestra falta de educación sexual, donde se pierde al sujeto. Nuestra sexualidad ha sido enseñada desde el machismo, el cual no ha ayudado a ninguno de los dos sexos.

Este ha invisibilizado a la mujer, a su placer, su autoconocimiento; exigiéndoles una forma determinada de como ser y mostrarse. Esto mismo pasa con los hombres, se les exige comportarse siguiendo algunas concepciones que están totalmente erróneas, como son “siempre debe estar listo”, “siempre quiere tener relaciones sexuales”, etc; haciendo que sientan una enorme presión a lo que refiere al rendimiento, dejando de lado la propia experiencia y/o deseo, debido a que las personas no siempre queremos tener relaciones sexuales y tampoco es sano vivirlo como una presión o exigencia. De esta manera, se hace muy relevante poder romper estas creencias y mejorar la comunicación con la pareja para que ambos/as tengan una vida sexual gratificante.

Finalmente, podemos decir que la sexualidad se expresa y experimenta en todo lo que somos, en lo que sentimos, pensamos y hacemos; es por esto que es fundamental nuestra educación sexual.

Constanza Echeverría O
Psicóloga Clínica
Terapeuta Sexual y de Parejas