Innovar, empatizar y asegurar: Los mantras que no debe olvidar el mundo empresarial

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Por Benjamín Lea- Plaza, Gerente General de FID.

Dicen que de las grandes crisis siempre nacen oportunidades. La verdad es que, mirado desde esa óptica, el mundo nos está dando una lección para hacer un doctorado en mejoras.

La crisis social de 2019, y el comienzo, desarrollo y, esperemos el final de la Pandemia, son razones suficientes para tomar esas oportunidades y transformarlas en acciones. Acciones que, si bien todos reconocemos y de las que hablamos frecuentemente, necesitan concretarse y ponerse en obra, ya.

El 2020 fue el momento de descubrir, de adaptarnos y de acomodarnos a restricciones, confinamientos y nuevos escenarios pintados de mascarillas. La aceleración en la tecnologización, el teletrabajo, las amenazas virtuales, los riesgos en el campo de la salud, la concientización sobre el medio ambiente, la búsqueda de equidad generalizada y la resonancia de los actos delictuales, fueron algunos de los temas recurrentes que llegaron para quedarse. Y hay que hacerse cargo.

Hoy, ya no basta con el análisis e identificar el problema. Hoy, quienes marcarán la diferencia, son aquellos que se arremanguen la camisa, entiendan la realidad desde la mirada del ciudadano común y entreguen soluciones.

Soluciones para ese ciudadano que camina día a día la calle, que intenta emprender, que necesita tomar una micro y que se arriesga por defender su restaurante, cafetería o negocio. Para ese que requiere de las ayudas del Estado, que su 10% resulta vital para sus sueños o para sencillamente subsistir. En síntesis, para ese ciudadano que hoy tiene necesidades y que enfrenta riesgos de diferentes índoles, y que requiere de respuestas a la altura esas necesidades.

Enfrentados a esta realidad diferente o “nueva realidad” como muchos la han llamado, las empresas tienen hoy, la posibilidad de dar un gran salto cualitativo en la forma en que son percibidas. Tienen la ocasión de identificar, comprender y solucionar los principales dolores de cabeza de sus clientes, acompañándolos desde su realidad.

¿Cómo hacerlo? Repitiendo una y otra vez: Innovar- asegurar- empatizar. Innovar, es decir hacer cambios, pero introduciendo novedades. Por ejemplo, y hablando de mi rubro, ¿puedo emitir una póliza de seguros para autos de la misma forma que lo hacía antes de la pandemia? Probablemente sí, pero es un acto que tendrá poca vida. Hoy quienes están a la vanguardia, invierten en tecnología, en procesos acordes con las necesidades de sus clientes. Así hoy se emiten pólizas online, procesan siniestros a distancia, entre otros. Es decir, el uso de la tecnología en favor de quienes están confinados, teletrabajando o no pueden acceder presencialmente a una sucursal.

Más tecnología también, nos lleva a asegurar y enfrentar nuevos riesgos. A hacerlos cada vez más personalizados echando mano de inteligencia artificial, cloud y otras. Es también responder a la altura de siniestros recurrentes -como los “portonazos”-, con tecnología GPS. Es entregar pólizas hechas a la medida de pequeños negocios que necesitan continuidad. Es ponerse en los zapatos del otro y desde ahí, buscar soluciones, atractivas, eficientes y reales. Pero esta mirada innovadora, tecnológica y empática, no solo debe ser de cara al consumidor final. Las empresas y trabajadores deben transitar juntos un camino marcado por el respeto, profesionalismo y comprensión. Empatizando, por ejemplo, en los derechos y deberes que otorga el teletrabajo. Sólo así avanzaremos, asumiendo los roles que cada uno debe cumplir, en una sociedad que, sin duda, pasará la historia por su resiliencia y por enfrentar con valentía el Covid-19.