La planificación

Debemos identificar cada paso que compone el camino a nuestra meta, determinada en el objetivo que nos trazamos. Cada paso debe ser identificado con precisión y nos debe dar una pauta de cumplimiento para saber si vamos en el camino correcto.

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Por Carol Jacusiel

Ya hablamos de los sueños y la concreción de ellos. Ahora para sacarlos adelante debemos planificar. En nuestra vida, en todo orden de cosas, más o menos conscientes, debemos trazarnos una hoja de ruta para lograr lo que soñamos y deseamos.

Según Wikipedia, planificación “implica tener uno o varios objetivos en común, junto con acciones requeridas para concluirse exitosamente. Otras definiciones, más precisas, incluyen la planificación como un proceso de toma de decisiones para alcanzar un futuro deseado, teniendo en cuenta la situación actual y los factores internos y externos que pueden influir en el logro de los objetivos.”

Es así como tenemos diferentes etapas en la planificación que hagamos. Importante es definir nuestro objetivo: qué queremos lograr. Volviendo al estudiante que decidió estudiar medicina, su objetivo es ser médico. Hay etapas que debe cumplir y cada una de ellas, es un objetivo en sí mismo.

Debemos identificar cada paso que compone el camino a nuestra meta, determinada en el objetivo que nos trazamos. Cada paso debe ser identificado con precisión y nos debe dar una pauta de cumplimiento para saber si vamos en el camino correcto. También, debemos definir planes alternativos en caso de que una etapa no se cumpla y cómo seguiremos adelante o si es indicador de que abortaremos ese plan. El estudiante puede pasar todos los ramos de los estudios sin problema. Pero, puede suceder que fracase en dos y tenga que decidir cómo seguir avanzando o hacer un cambio de universidad, por ejemplo.

Mientras más flexibles seamos, más alternativas tendremos y será más fácil cambiar el rumbo en pos de conseguir la meta.

Cuando se realiza una planificación de una tarea, en cualquier orden de cosas, hay que ir evaluando cada una de las etapas, con un parámetro predefinido, para saber que avanzamos correctamente. En el caso de la universidad hay calificaciones que nos dicen si vamos bien y el estudiante sabe si aprobará o no y puede ir proyectando su rendimiento.

Siempre es importante saber que un traspié no es necesariamente el fin de nuestro proyecto. Una empresa que fija parámetros financieros sabe cuándo va bien o se está derrumbando. Puede tratar otro rumbo o, definitivamente, “bajar las cortinas”.

Entonces, definimos un objetivo, las etapas y sus evaluaciones, además de los planes alternativos y finalmente tenemos el logro de lo deseado.

Este tipo de plan nos sirve para cualquier ámbito de nuestras vidas y debemos llevar nuestros sueños adelante.

¡Mucho éxito!

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