Las personas resilientes

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  Por Carol Jacusiel

Mucho se habla últimamente de RESILIENCIA. En psicología, se refiere a la capacidad de las personas de sobreponerse a períodos de dolor emocional y situaciones adversas (Wikipedia).

Esta capacidad es importante y relevante tanto en la vida personal como para las empresas. Nos ayuda a salir adelante rápidamente ante los problemas y situaciones que se ven como catastróficas. Son situaciones límites, que cuando ocurren nos muestran las fortalezas de algunos, las capacidades para pararse y seguir adelante.

Las personas resilientes dentro de la empresa generan un ambiente positivo, contagiando a los otros de alegría y mirando los problemas como superables. Las crisis, como por ejemplo un terremoto, que dañe las instalaciones de una empresa hacen surgir estas personas, así como las que son pesimistas y críticas.

El equilibrio dentro de las organizaciones es vital. El tener personas de distinto carácter que miran las situaciones de manera distinta, hace que las situaciones, trabajos, problemas, tengan distintas miradas y se pueda evaluar en conjunto las acciones a tomar.

Sin embargo, en las crisis es muy bueno tener personas resilientes. Esas personas mueven al resto para poder salir adelante en la crisis. Volvamos al ejemplo del terremoto. Si tenemos una empresa que fabrica zapatos y que cayó parte de la fábrica, teniendo un despacho de exportación ad-portas, hay dos posibles consecuencias: echarse a morir, pensar que la situación es trágica y que no se va a poder cumplir o que hay que armar una estrategia de urgencia, haciendo cuadrillas de despeje y equipos que terminen el proceso de fabricación, sobreponiéndose a todos los obstáculos. En este caso, la empresa y los trabajadores salen fortalecidos. Se logra una energía y una satisfacción que potencia el equipo de trabajo y la comunicación.

Las personas resilientes tienen una flexibilidad que les permite cambiar de rumbo y lograr sobreponerse.

Como todo tipo de capacidad, se puede practicar y desarrollar. En la medida que las personas se crían en ambientes flexibles y resilientes van desarrollando cada vez más esta capacidad.

Las personas resilientes, por lo tanto, son flexibles, conscientes de sus habilidades y limitaciones. Además, son creativas, ya que son capaces de reorganizar los elementos para producir un resultado diferente. Confían en ellos y en los otros, dando oportunidades y teniendo la conciencia y paciencia necesaria para la situación que se enfrenta. Obviamente, son optimistas y positivas, tenaces y las adversidades no los derrotan.

Las empresas adquieren el carácter y la personalidad de quienes las integran.

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