Límites

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Por Carol Jacusiel

En todo tipo de situaciones, circunstancias y círculos que integremos, los límites deben ser puestos y deben funcionar para poder tener relaciones y convivencias sanas, acordes a lo que se espera y que deseamos lograr.

A las mamás se les enseña que, para poder formar a sus hijos, se deben establecer límites. También los profesores y líderes, entre otros, deben poner límites en cada circunstancia. Estos les permiten una convivencia sana, con normas, que hacen se pueda avanzar y ser personas en comunidad.

En las familias, las personas tienen que respetarse unas a otras, escucharse y lograr una empatía que haga que las relaciones sean sanas, constructivas, que hagan avanzar y evolucionar a quienes integran el grupo familiar.

En los trabajos, oficinas, fábricas, talleres, etc. también hay límites que poner. Las personas tienen que respetarse, poder exponer sus ideas y llevar a delante su trabajo de forma tal que el producto de aquel les haga lograr la meta grupal y los gratifique en sus deseos y metas individuales.

Pero ¿qué son los límites? Los límites son el “rayado de cancha” que se hace ante las situaciones que vivimos con otra(s) persona(s); son las reglas que establecemos en las relaciones.

Hay límites que son fáciles de distinguir y seguir, como es, no desobedecer a la mamá, no decir garabatos en una reunión, no copiar en las pruebas escolares o universitarias, atenerse a las normas del tránsito. Pero, hay otros límites que son más difusos o son propios de cada sistema, ya sea familiar, organizacional u otro.

Hay empresas en las que ya no se usa traje y corbata, en la que todos los integrantes tienen un trato cordial y cercano. Hay otras empresas, como puede ser un banco, en que se debe usar ropa formal y el trato es extremadamente respetuoso. Es, en estos casos, en los cuales debemos, en una primera instancia, mirar, aprender y entender cómo funciona una organización cuando nos integramos. Sabemos, intuitivamente que hay que mirar primero para saber cuáles son las normas de relacionamiento y los líderes van poniendo límites a lo que se puede o no hacer.

Es bueno y sano poner límites que nos hagan saber hasta dónde podemos llegar y qué podemos hacer para relacionarnos mejor.

Espero sus comentarios a carol@jacusiel.cl