Los Cuatro Jinetes del Apocalípsis de las Parejas

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Por Gisela Fischman

Según el Dr. John Gottman, que ha dedicado más de veinte años a la investigación de los vínculos de pareja, existen cuatro patrones de comunicación predictores de divorcio. A éstos los denominó los cuatro jinetes del Apocalípsis y son: la crítica destructiva, la defensividad, el desprecio y el encierro.

La crítica destructiva se caracteriza por ser un ataque directo hacia la persona del otro, a diferencia de una crítica constructiva en la que quien pronuncia la queja, lo hace en primera persona, mencionando el malestar que le generó una conducta puntual del otro. No es lo mismo decir: “me molestó que te olvidaras de traer la ropa de la tintorería, me hizo sentir poco valorada”, que decir “eres un desconsiderado y un egoísta; te gusta hacerme sentir mal”.

La actitud defensiva suele ser una reacción a la crítica. En vez de asumir la responsabilidad por su error, quien recibe el juicio negativo, se pone a la defensiva y revierte la acusación hacia el otro. Por ejemplo, “si tanto te importa tener la ropa limpia, anda tú a buscarla; es tu culpa por ser tan floja y pedirme todo a mí”.

Cuando los dos primeros jinetes se mantienen en el tiempo, suelen derivar en el desprecio. Este patrón es devastador porque implica ponerse en un plano de superioridad, descalificar al otro en su totalidad y porque busca generar el mayor daño posible a la autoestima del/a compañero/a. Generalmente, se acompaña de insultos, gestos de desdén y de desagrado. “Eres un imbécil, bueno para nada”, eres tonto o te haces?” o “da las gracias de que yo te tolere, nadie más va a querer a una gorda como tú”. El desprecio es el predictor más infalible de divorcio antes de los seis años de matrimonio. Especialmente si proviene de la mujer.

Por último, el encierro o evasividad se da cuando quien se ha convertido en el destinatario permanente de la crítica y del desprecio, se ve inundado por estos y se atrinchera en sí mismo, negándose a responder o siquiera a acreditar la presencia del otro. Es como si le dijera “háblale a la pared”. Este último jinete, predice el divorcio en un plazo de dieciséis años.

Entonces, presta mucha atención a cómo te comunicas con tu partner y recuerda que las parejas exitosas no son las que no tienen conflictos, sino las que saben cómo resolverlos sin permitir que escalen ni que alcancen los niveles de destructividad de estas nefastas conductas.

La buena noticia es que existen antídotos para estos ponzoñosos patrones de interacción. Si quieres conocerlos, te espero aquí mismo la semana que viene.

Ps. Gisela Fischman

Para más información visita: www.giselafischman.cl