Los efectos del bloqueo del Canal de Suez y los retos de las cadenas de suministro

114

Por Volker Lafrenz, Vicepresidente de Infor para Latinoamérica.

Durante las últimas semanas mucho se discutió sobre el accidente del barco de containers Ever Given ocurrido el pasado 23 de marzo en un lugar crítico del Canal de Suez. El incidente causó alerta mundial durante esos días, dada las implicancias económicas que podía traer para distintos países, considerando que en este lugar ocurre aproximadamente el 12% del comercio global.

Algunos expertos habían sugerido que podría tardar más semanas antes de ser liberado. Sin embargo, finalmente, seis días después, se liberó y las autoridades del Canal están ahora activamente poniendo al día toda la circulación de barcos que esperaban transitar por esta ruta que es clave para el comercio mundial.

Los barcos de carga frecuentemente enfrentan problemas que demoran la llegada o bien, impactan en la carga. La mayoría de las veces se produce por inclemencias del tiempo, como ocurrió meses antes con un barco de carga operado por A.P. Moeller-Maersk A/S, que produjo la pérdida de 750 contenedores en el Pacífico Norte. Pero la situación poco afortunada del barco Ever Given fue muy diferente. Toda su carga siguió intacta, pero el barco encalló en una parte sumamente estrecha del Canal de Suez, que impidió que cualquier otro barco pudiese circular.

¿El problema posterior? Los importadores que esperan la llegada de productos en las próximas 4 a 6 semanas, a través de las rutas alternativas o por la demora acumulada en el Canal de Suez, que retuvo a más de 400 mil barcos, deberán reprogramar el planeamiento del inventario y los ciclos de reposición de los productos. Además, aún queda por ver el impacto que tendrán en los puertos ya congestionados cuando todos los barcos lleguen en masa con toneladas de productos.

Ciertamente, una demora de entre tres a cinco días en los tiempos de entrega normalmente pueden acomodarse en el tiempo “buffer”, que los equipos de logística en general consideran dentro de su planeamiento. Sin embargo, una demora de dos semanas o más tiene implicancias muchos más serias.

Esta realidad nos invita a reflexionar acerca de la importancia de la incorporación de tecnología en los diferentes procesos y etapas de un negocio. Así, por ejemplo, en el contexto de la gestión de la actividad de carga global con tecnología específica para la cadena de suministro, se puede saber el alcance de las órdenes y de los productos en riesgo. La visibilidad de la cadena de suministro permite tener conocimiento respecto de las órdenes y barcos que aún no han dejado sus puertos, brindando la capacidad de cambiar la ruta o bien de planificar envíos de emergencia por otras vías.

El impacto del cierre del canal se sentirá en las próximas semanas en los circuitos comerciales globales, aunque el peor escenario se pudo evitar. No obstante, hay que tener claro que las demoras y hasta desastres son temas que las organizaciones de logística globales deben enfrentar en forma regular. Una realidad a la que se suma el entorno volátil e incierto que acentúa el estrés de la cadena de suministro y las frustraciones en las operaciones.

Por ello, la incorporación de nueva tecnología y soluciones de software basada en la nube se convierten en un importante aliado. La visibilidad centrada en la operación que se puede lograr con tecnología significa que se puede ser sumamente proactivo al notificar a los clientes, tanto internos como externos, sobre potenciales demoras en las entregas y trabajar junto a ellos para evitar disrupciones y minimizar las pérdidas en las ventas.

Esta visibilidad concede mayor control sobre las operaciones, además de mejorar y potenciar el rendimiento de la cadena de suministro, haciendo que la información sea fácilmente accesible para todas las partes y también para que esté disponible en tiempo real, logrando una logística optimizada y eficiente.