Los logros

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Por Carol Jacusiel

El lograr algo es obtener, alcanzar lo que uno desea o lo que necesita. Los logros van siendo las metas que nos proponemos y cómo llegamos a ellas.

Hace unas décadas, los logros exigían esfuerzo, pero mucho esfuerzo y cuando se llegaba a la meta la alegría y el orgullo de haberlas logrado era grande.

Hoy en día es relativamente más fácil conseguir lo que se quiere y se busca. No sólo por el menor valor relativo que tienen los bienes y servicios, sino también por la gran disponibilidad y variedad de éstos.

Lo que antaño costaba conseguir, por ejemplo, un juguete para un niño, de una serie animada, porque no existían o eran escasos, hoy no alcanza a ser estrenada en la pantalla, cuando ya están disponibles los juguetes. Y los niños piden y los padres compran. Los niños quieren, los padres hacen. Antes se hacía esfuerzo y méritos para poder optar a tener la oportunidad que, quizás, te compraran el juguete.

También había que esforzarse más por los estudios. En la universidad no era tan fácil como hoy conseguir bibliografía y materiales para hacer un trabajo o una presentación. Las personas requerían de esfuerzo, tiempo y recursos para cumplir con lo que se les pedía. Hoy basta con una conexión a internet y el tiempo para revisar lo “googleado”.

Por otro lado, el valor relativo de lo que se podía comprar era más alto. Por ejemplo, hace 20 años una licuadora costaba, por poner un ejemplo, $25.000 y hoy vale los mismos $25.000, con lo que, de acuerdo con el IPC, hoy es muchísimo más barata. Antaño las personas no tenían tanta ropa, ni ésta era desechable, como lo es hoy y, por lo tanto, el mundo funcionaba distinto. Hoy el que no tiene o no obtiene con facilidad, se amurra, se frustra y llora.

Las personas que han pasado por procesos de mayor dificultad para lograr las cosas tienen mayor tolerancia a la frustración, desarrollan más la inteligencia emocional y se desenvuelven mejor ante las vicisitudes de la vida.

Tanto en la formación de los hijos, como en la formación de las personas que integran los equipos de trabajo, hay que lograr esa madurez. No debemos hacer lo que los niños o nuestros colaboradores deben hacer. Cada uno debe esforzarse por hacer su trabajo y avanzar. Hay que lograr que la autonomía se establezca como una forma de actuar. El costo de esa autonomía y el esfuerzo hace que las personas sean “mejores” personas.

Espero sus comentarios. Escríbanme a carol@jacusiel.cl