Más de 240 mil puestos de trabajo en Chile dependen del pago de Gastos Comunes

En Chile existen alrededor de 40.000 edificios y condominios, donde –según Edifito.com- trabajan en promedio 6 personas: 4 conserjes más 2 personas encargadas del aseo. Es decir, edificios y condominios crean alrededor de 240.000 empleos en nuestro país, que son remunerados a través de recursos provenientes de los Gastos Comunes (GGCC).

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Por lo mismo, cabe preguntarse qué sucedería en caso de morosidad extrema en el pago de estos Gastos, sobre todo en tiempos de pandemia, donde el bolsillo de miles de chilenos se ha visto afectado. “Tras el estallido social, teníamos una morosidad del 25% promedio, que – tras decretarse la pandemia- aumentó un 5%, llegando al 30%”, explican desde Edifito, plataforma digital de administración de edificios.

¿Peligran entonces estos puestos de trabajo si la morosidad se acentúa?

Proyecto de Ley

Hace algunas semanas atrás, el diputado Gonzalo Winter (CS, Convergencia Social) presentó un proyecto de ley para impedir que administradores de condominios y edificios corten el suministro de luz por el atraso en el pago de los gastos comunes, durante la Pandemia. Esto prendió las alarmas en el rubro de la administración de estos inmuebles, ya que una excesiva morosidad puede afectar directamente el pago de los salarios, además de tener otras consecuencias.

“Parece una buena iniciativa, pero no lo es. En Chile existen más de 35 mil edificios, que generan unos 240.000 empleos directos. Si permites flexibilizar demasiado el sistema, estás comprometiendo estos empleos, ya que no habría recursos para pagar sus salarios. No creo que el diputado haya analizado esto como un efecto deseable”, explica Gonzalo Cortés, Gerente Comercial de Edifito.com.

Agrega que también se verían afectadas las empresas proveedoras de insumos, reparaciones y/o mantenciones, ya que el condominio no podría pagar los servicios necesarios de manera periódica. “Si falla o pasa algo, y no tienes las mantenciones al día, los seguros no te cubren, por ende, sería un gasto extra para el edificio. Por eso, creemos que –de aprobarse esta medida- esto se transformaría en un círculo vicioso de empobrecimiento que es brutal, comprometiendo toda la cadena de valor asociada al correcto funcionamiento de los edificios”, comenta Cortés.

Por su parte, Juan Carlos Ortúzar, administrador por más de 10 años en varias comunas de Santiago, explica que “en general, el legislador no conoce cómo funcionan los gastos comunes (GGCC) en un edificio, y el corte de energía eléctrica es la única medida inmediata de presión que tienen las comunidades para generar el pago. En estos tiempos, claro que se puede analizar el caso a caso de los morosos, pero el funcionamiento correcto de un condominio depende de los recursos que se generen a través del Gasto Común”.

El Administrador José Miguel García Huidobro concuerda con las palabras de sus colegas. “El impedir el corte de luz para morosidad, deteriora la liquidez de la comunidad para afrontar sus pagos esenciales. Ello implica que -para sustituir esa modalidad- se tendría q ir a la cobranza judicial, que es más lenta y muchísimo más costosa y dañina para el residente moroso. Frenar la recuperación de pago de GGCC es frenar la posibilidad de pago de sueldos y servicios. Es decir, si los condominios y edificios gastan 100, y cobran 75, no pueden subsistir”.

Gonzalo Cortés agrega que “creemos que esta propuesta es irresponsable y populista, porque además, no se sabe cuánto va a durar la pandemia (se habla de 6 meses a un año), por lo tanto, hay que buscar maneras que sean más eficientes”.

¿PELIGRAN LOS EMPLEOS?

Un dato no menor es que hoy, entre el 50% y 60% del GGCC se destina a remuneraciones. Es así como la mitad de lo que pagan los vecinos de edificios es para los sueldos de conserjes, personal de aseo, jardineros y otros.

Por lo mismo, lo que más temen los administradores es el recorte de personal por falta de recursos. Y así lo plantea Ortúzar, quien afirma que “si la morosidad llega a ser muy alta, claro que peligran los puestos de trabajo. Y no sólo eso, sino que también el abastecimiento de energía eléctrica, el gas, el agua y las mantenciones”.

En este mismo sentido, García Huidobro agrega que “si no hay caja para pagar, porque no se pagan los GGCC, entonces se arriesga la fuente laboral. Y es peor, porque se enfrentan juicios de indemnización, y para ello tampoco habría caja”.

Recomendaciones

Tanto Edifito.com como los administradores concuerdan en que se debe estudiar el caso a caso, en el cual el residente manifieste su condición con el fin de encontrar una fórmula de pago y un compromiso. “En caso que la persona sea arrendatario, el dueño de la propiedad debe estar en conocimiento de la situación, para buscar soluciones en conjunto”, explica Juan Carlos Ortúzar”.

Por su parte, José Miguel García Huidobro comenta que “existen diversas maneras de reprogramar los GGCC impagos, y desde siempre ha sido posible. Ante la actual situación, es esencial que se acredite la razón de impago (cesantía, enfermedad, etc.) y manifestar un calendario de pagos acorde”. García concuerda con Ortúzar al plantear que “el dueño debe estar al tanto, y en caso que sea necesario, también deberá hacerse responsable”. Finalmente, el gerente comercial de Edifito, Gonzalo Cortés, agrega que “hay que buscar canales activos de comunicación con el Comité de Administración y Administrador, para explicar los caso a caso. Se invita también a los administradores a re-cotizar los mejores proveedores a los mejores precios, para así bajar los costos”.