“Prepararán finalmente el derrumbamiento de todas las instituciones y todo caerá destruido a los golpes de las turbas enloquecidas”

141
Imagen de Robert Jones en Pixabay

Por Rafael Videla Eissmann

Los “Superiores” y su “Agentur” gobiernan Chile. Son el poder detrás de los Poderes del Estado, de los partidos políticos de la Derecha y la Izquierda, de las universidades, de los “Centros de Estudios” y “Think-Tanks”, de las “logias”, de la Iglesia Católica y del propio Ejército. Y aquí como en Europa, y en todos los países occidentales, lo que se busca es la destrucción de los Estados-Nacionales –partiendo por la base de la sociedad, la familia–, con el objeto de instaurar el “Nuevo Orden Mundial” (el “globalismo”).

¿“Estallido Social”? ¿Demandas de la ‘gente’? Ello es la capa superficial. En realidad, se trata de una etapa local del plan mundial. Un documento apócrifo publicado en Rusia en 1902 y en Chile en 1924, señala:

“Para azuzar a los ambiciosos a abusar del poder, hemos enfrentado todas las fuerzas desarrollando sus tendencias liberales hacia la independencia. Hemos estimulado todo instinto tendiente a este objeto; hemos armado a todos los partidos; hemos hecho del poder el blanco de todas las ambiciones. Hemos transformado todos los Estados en arenas en que se desarrollan todas las luchas. Un poco más de tiempo, y los desórdenes y las bancarrotas aparecerán por doquier. Charlatanes inagotables han transformado las sesiones de los parlamentos y las asambleas gubernativas en torneos oratorios. Periodistas audaces, panfletistas sin pizca de vergüenza, atacan todos los días a los gobernantes. Los abusos del poder prepararán finalmente el derrumbamiento de todas las instituciones y todo caerá destruido a los golpes de las turbas enloquecidas. Los pueblos están encadenados a un rudo trabajo, más fuertemente de lo que podrían encadenarlos la servidumbre y la esclavitud”.

¿Casualidad? ¿Coincidencia? No. Todo cuanto acontece en nuestra historia se encuentra establecido, prefijado, tal como figura en este documento, con lo cual se desestima la aparente espontaneidad (“Chile despertó…”) en la contingencia socio-política nacional (“Luego prepararán finalmente el derrumbamiento de todas las instituciones y todo caerá destruido a los golpes de las turbas enloquecidas”).

No en vano la gran revolución bolchevique ha sido llamada la “Revolución de Octubre”.

Rafael Videla Eissmann