¿Qué aprendió RR.HH tras la pandemia y cuáles son los próximos desafíos?

Los desafíos normativos son la clave del nuevo crecimiento.

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Sin duda alguna, la llegada de la pandemia representó un desafío para millones de personas alrededor del mundo durante los dos últimos años. En especial, durante el 2020, en donde el mundo quedó sumergido repentinamente en un verdadero caos.

Estos acontecimientos ponen de manifiesto que la conformidad normativa fue un punto ciego para muchas organizaciones que quedaron en busca de respuestas. Esto, dejó en evidencia que las organizaciones necesitan contar con planes, procesos y sistemas que les ofrezcan más transparencia y les permitan ser proactivos a la hora de administrar su fuerza de trabajo global. Solo de esta manera, podrán tomar medidas efectivas para garantizar la seguridad y conformidad ante las leyes y normas que cambian continuamente.

Las obligaciones para satisfacer la “conformidad normativa”

Respecto a la visión de ADP, se considera que las empresas deben garantizar que la información sea precisa y actualizada, logrando que puedan integrarse a las actividades de RR.HH. y de la nómina, incluida la conformidad. Logrando así, integrar los sistemas para obtener una vista completamente transparente de toda la fuerza de trabajo, contribuyendo a la resiliencia y el crecimiento del negocio.

Sin embargo, en el caso de aquellas organizaciones que no han tomado medidas para garantizar la resiliencia de sus sistemas, los acontecimientos extraordinarios del año pasado no han hecho más que acrecentar la necesidad de actuar ahora.

Dentro de las acciones esenciales se encuentran:

  • Abordar el aumento de cambios en la normativa
  • Gestionar los pagos y las actividades de Recursos Humanos entre crisis
  • Crear procesos eficientes y automatizados
  • Ofrecer soluciones basadas en la nube vs. sistemas físicos
  • Garantizar acceso a información centralizada

Si antes del COVID-19 muchas organizaciones ya habían proyectado un aumento en los presupuestos de seguridad y conformidad, difícilmente la pandemia ha podido cambiar los motivos para seguir ese camino. Sin embargo, es posible que el contexto actual lleve a examinar con mayor detenimiento los presupuestos y la necesidad de aumentar la eficiencia.

Por ello, se estima que existirá un aumento en el interés por gestionar de manera efectiva la llamada “conformidad”, basado en soluciones que reduzcan costos y aumente la eficiencia como son la automatización y la migración a la nube.

Los desafíos tras la pandemia

Muchas compañías siguen intentando resolver el problema contratando a más personas, apoyándose en el personal interno distribuido en funciones y países diversos, y acudiendo a consultores y asesores. Sin embargo, la dependencia constante de la gestión de datos y los procesos manuales no hace más que ralentizar el sistema de conformidad y limitar la visión global. A su vez, genera estrés en los equipos, que probablemente ya trabajan demasiado y se preocupan por las consecuencias de los errores.

Las organizaciones sin duda necesitan aprovechar la tecnología, la automatización de los procesos y los recursos expertos que integran la conformidad. Este abordaje reducirá los errores, creará eficiencia y disminuirá los recursos internos necesarios para administrar las complejidades de la conformidad de la nómina.