¿Qué pasa con los trabajadores después de cierta edad?

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Por Carol Jacusiel

Comenzaremos con una serie de columnas que apuntan a lo que hemos denominado como Mayor Talento. Hoy comenzaremos por las rentas.

Hay una compulsión por contratar personas jóvenes, que reemplacen a aquellos que se piensa están obsoletos, aquellos que están desactualizados y que se cree no se suben al carro de la modernidad.

No se hace ningún esfuerzo por integrar distintas generaciones y potenciar los equipos. Un gerente general joven se rodea de personas jóvenes, seguramente, consciente o inconscientemente, resguardándose de quienes puedan “hacerle sombra” y opacar su performance, además de tener una nómina más barata.

Cuando las empresas pasan por dificultades y deben recortar el presupuesto y los gastos, uno de los ítems a los que recurren, rápidamente, es a la nómina. Desvinculan a personas que llevan más tiempo en la empresa o los que representan una carga mayor, fortaleciendo a los más jóvenes que, de una u otra manera, representan un gasto mayor, que está oculto. Veamos, una persona joven, con poca o ninguna experiencia, tiene que aprender de la empresa, el rubro y el mercado al que pertenece, independiente del cargo que  se desempeñe. Esto es, hay que inducirlo y capacitarlo, aplazando su correcto desempeño y aporte a los resultados de la empresa. También, hoy en día, la gente más joven se ha tornado, en términos relativos, más cara, pidiendo remuneraciones más altas, menos horas de trabajo y con una permanencia en las empresas más corta en el tiempo.

Por otro lado, personas que superan ciertas barreras etarias, están dispuestas a disponer de una remuneración menor, tienen más tiempo de trabajo sin interrupciones y se enfocan en lo que realizan.

Comparemos un trabajador de 40 años. Está hace poco casado o en pareja, con hijos que requieren atención porque se enferman, hay una emergencia, por lo que hay que ir a buscarlos y encargarse, tienen altos gastos en actividades que realizan con la familia, pago de colegios y universidades, tratamientos de ortodoncia, etc. Una persona con hijos grandes, que ya están fuera de la casa, requiere menores ingresos, ya que sólo necesita para su sustento y el de la pareja y, si ambos trabajan, requiere un nivel de ingreso que complemente el de la otra persona.

Vamos pensando en una cultura de la integración.

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