Reflexión sobre postulantes a trabajos

221

Por Carol Jacusiel

Esta semana realizaremos una reflexión con respecto a los postulantes a los trabajos. Uno se encuentra con tantas situaciones y reacciones de las personas que son difíciles de resolver y que sean valoradas como corresponde.

En un caso, una persona me contacta por LinkedIn para un cargo determinado. Es un cargo gerencial, de operaciones, para el cual se requiere mucha experiencia. Las publicaciones de avisos de reclutamiento en variados sitios, con diversos servicios, incluyen sólo las principales características del trabajo y los requisitos principales para los postulantes.

Ocurre que las descripciones de cargo son de varias páginas, con requisitos formales, referentes a estudios, conocimientos, experiencias, lugares donde las personas se pueden relocalizar, etc., etc., etc.

Hay personas que comienzan a bombardear con que son la persona óptima, que calzan perfecto para el cargo, que están dispuestas a trabajar y demostrar. Uno como consultor entiende todo eso desde la visión del postulante. Sin embargo, también uno conoce al equipo de trabajo y la empresa requirente. Uno puede visualizar si la persona podrá calzar o no con un jefe y/o el equipo de trabajo, que conforman un sistema. La persona que ingresa a ese sistema produce un cambio y hay que lograr un equilibrio en el nuevo sistema. Los postulantes tienen que tener claro que uno posee una panorámica de la situación que ellos no tienen.

Otras situaciones que se producen dicen relación con la información que se genera y el manejo de la misma. Al hacer “hunting” para ciertos cargos, sobretodo de nivel gerencial, y llamar a personas que uno cree servirían para lo que se requiere, las personas preguntan mucho acerca del cargo y de la empresa. Por ser cargos de alto nivel, tanto de escala jerárquica, como de renta, las personas que uno contacta requieren información para ver si están interesados en escuchar propuestas para comenzar a evaluar el posible cambio de trabajo.

Si uno llama a una persona, contactándola para ello y le dice que es confidencial, hay que mantener dicha confidencialidad. Pasa que las personas se jactan que los contactaron o piensan que con ello pueden pedir cambio en la remuneración y/o responsabilidades. Y, lamentablemente, eso se sabe de todas maneras. Eso crea, inmediatamente, en los reclutadores un problema de ética, que en cargos de cierto nivel es muy importante saber cuidar la información confidencial.

Personas muy entradoras e insistentes, como el primer caso, o faltas a los acuerdos de confidencialidad, como el segundo caso resultan en candidatos que son dejados de lado para futuros procesos.

En mi experiencia en selección de personal, uno busca personas flexibles, que se adecúen a distintos tipos de situaciones y que sean capaces de mantener ciertos límites dados por las situaciones y el tipo de trabajo.

Si postulas a un trabajo o te llaman para que postules, piensa antes de actuar. Evalúa las acciones con altura de miras. Los errores de algunos postulantes hacen que uno tome más precauciones con otras personas.

Les invito a escribirme en esta web, en mi mail carol@jacusiel.cl o en mi sitio www.caroljacusiel.cl