Sabiduría y edad

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Imagen de Sabine van Erp en Pixabay

Por Carol Jacusiel

En Chile celebramos nuestras Fiestas Patrias y a las Glorias del Ejército los 18 y 19 de septiembre. Este año, por la pandemia ha sido una celebración diferente. No hay salidas masivas a lugares de vacaciones, debido a los cordones sanitarios establecidos; no hay fondas, ni ramadas para bailes, juegos y comidas típicas; ni tampoco la Parada Militar.

Sin duda ha sido un año diferente en todo aspecto, un año más familiar, con menos ruido, sin aglomeraciones.

Pero, en la transmisión de la cadena solidaria “Vamos Chilenos”, implementada este año, al estilo “Teletón” pusieron énfasis en el abandono de las personas de mayor edad. Hay abuelitos que están abandonados, sus familiares no pueden visitarlos y hay almas caritativas, vecinos, en algunas ocasiones, que han asumido la asistencia de ellos.

Como sociedad tenemos una deuda enorme con la gente de más edad. Las empresas e instituciones no contratan, ni mantienen a quienes tienen experiencia y pueden aportar otros puntos de vista y visiones, a las tareas y metas que tiene cada equipo. Hay que considerar que los equipos, mientras más disímiles sean sus integrantes, mejor pueden integrar capacidades, experiencias, visiones y llegar a conclusiones y alternativas de acción más potentes y con mejores opciones de llegar exitosamente a la(s) meta(s).

En tiempos de incertidumbre, en que se debe evaluar con mayores experiencias las situaciones, debemos volcar nuestra atención a incorporar personas de más edad. Y, aunque parezca burlesco, estoy refiriéndome a personas mayores de 50 años. Y digo irrisorio ya que aún son personas jóvenes, pero que el mercado laboral no considera como tales.

Debemos dar una mirada abierta y más inclusiva en que se puedan validar los conocimientos, las experiencias y la posibilidad de traer perspectivas que no están obsoletas. Debemos cuidar de las personas de la tercera y cuarta edad, que nos pueden transmitir experiencias y hacernos más humanos, con mayor sentido y con deseos de hacer que estas personas tengan un mejor pasar. Si todos vamos para allá. Las oportunidades las podemos crear y las podemos ofrecer. Oportunidades dignas, del nivel de quienes estamos reclutando, con responsabilidades y remuneración a la altura de la trayectoria.

Hagamos una revaloración de quienes nos han aportado y nos pueden seguir aportando sabiduría, conocimientos, experiencia, alternativas. Espero sus mails, comentarios y consultas a carol@jacusiel.cl