Trastorno de déficit atencional: Cómo la tecnología en la educación contribuye a su tratamiento

El 10% de los niños sufre de este trastorno que les impide avanzar al mismo ritmo que sus compañeros. Para ellos, una educación individualizada y respetuosa de sus tiempos es la mejor forma de tratar el TDA.

180

Según los expertos, en Chile cerca de 10% de los niños y niñas padece de trastorno de déficit atencional (TDA) y la mayor cantidad de estos casos se puede observar en un rango de edad entre cuatro y once años. Una de las maneras más efectivas para lograr que los más pequeños se concentren en la realización de sus tareas, es reforzar lo aprendido por medio de herramientas que les parezcan familiares y entrenidas. “Los métodos tradicionales de enseñanza no se adaptan a quienes necesitan algo diseñado especialmente para ellos, y esto le sucede tanto a quienes sufren de alguna condición como a aquellos que van siempre más avanzados y rápido que los demás. Lo ideal es que todo aprendizaje evite la frustración y fomente la participación y concentración”, comenta Javier Arroyo, experto en aprendizaje virtual y cofundador del método Smartick.

De esta manera, la educación virtual personalizada puede apoyar a quienes padecen de TDA teniendo como resultado la disminución de problemas de concentración. Métodos de aprendizaje como Smartick, que utiliza la tecnología de IA avanzada, logran identificar el nivel de cada niño por medio de las sesiones que va realizando y adapta en tiempo real los ejercicios a su perfil y velocidad en que aprende. Así, con solo 15 minutos diarios acompaña en el proceso de estudio y/o repaso a los más pequeños trabajando además su concentración.

Respecto a los avances de los alumnos, Arroyo señala que, “no hay una pauta única, porque depende del ritmo de cada uno de ellos, si realizan las sesiones a diario o del tipo de necesidades especiales que requiera, pero en líneas generales podemos afirmar que para ver resultados y mejoras el periodo es de 3 meses”. De acuerdo a las cifras indicadas por Smartick, un 10% de sus alumnos en Chile están identificados como alumnos con necesidades educativas especiales, donde uno de cada cuatro está diagnosticado con TDA y uno de cada cinco con TEA (Trastorno del Espectro Autista). Asimismo, el 75% de ellos son niños, mientras que el 25% corresponde a niñas.

Las personas con TDA tienen problemas con un grupo de habilidades cognitivas clave conocidas como funciones ejecutivas, las que incluyen memoria y atención. Los problemas a nivel de estas funciones crean desafíos en muchas áreas de la vida diaria, desde la escuela hasta el trabajo. Entre los alumnos con déficit atencional existe un porcentaje con dificultades de aprendizaje en matemáticas más alto que la población general.

El llamado es a estar atentos a los comportamientos y rendimiento de los más pequeños, además de no tenerle miedo a la tecnología como sistema de apoyo y reforzamiento en la educación. “Herramientas como Smartick pueden ser muy útiles para ayudar a niños con TDA. De hecho, en las sesiones diarias no sólo se trabajan las habilidades matemáticas y de comprensión de lectura sino que también se puede potenciar la capacidad de memoria y atención, con efectos positivos a nivel de aprendizaje en ambas asignaturas logrando que desarrollen su máximo potencial”, concluye el experto.