Y ya pasamos un año de la pandemia

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Imagen de Engin Akyurt en Pixabay

Por Carol Jacusiel.

Hace un año nos confinamos en nuestros hogares, pensando que podíamos estar aislados unos meses, a lo más hasta fin de año. Hemos resignificado las pequeñas cosas de la vida, lo sencillo, lo cercano, lo simple, lo auténtico.

Esperamos y necesitamos volver a vernos, a juntarnos, a reír, celebrar, bailar, jugar y estar con los amigos, conocidos, colegas, vecinos.

Sin embargo, vemos que cuando la situación comienza a mejorar, se distiende un poco la situación, arremete la segunda ola y luego viene la tercera. ¿Hasta cuándo estaremos así?

¿Quién sabe realmente qué sucederá? Hasta aquí nadie sabe realmente cómo es, ni cómo será el futuro inmediato.

¿Qué nos queda entonces?

En general, según mi perspectiva, disfrutar lo que se nos presenta, vivir el aquí y el ahora, arriesgándonos con las oportunidades presentes y haciendo aquello que deseamos. La incertidumbre no nos permite grandes planificaciones.

Es extraño. Aunque pensemos en el presente, no podemos, por otra parte, descuidar el futuro. El punto está en que pensemos y no descuidemos el mañana, disfrutando el presente, considerando todas las restricciones que se nos imponen.

¿Qué esperamos para 5 o 10 años más? ¿Cómo nos proyectamos? ¿Dónde, cómo y en qué queremos estar? Estas son preguntas y orientaciones que a muchas personas las ha guiado siempre y las ha conducido por su vida hacia el cumplimiento de sus sueños.

Hoy también hemos incorporado el pensar y dedicar esfuerzo a que el hoy sea gratificante, que nos haga felices lo restringido que podemos hacer, considerando que la familia y las personas con las que nos rodeamos son quienes nos pueden ayudar a ser felices hoy.

Los invito a conectarse con la familia y amigos, contactar a quienes hemos dejado de lado, para no arrepentirnos mañana de lo que no hicimos. Aquellas cosas que nos hacen infelices y que no nos aportan, déjenlas de lado, que las energías negativas que nos provocan no nos afecten. Hay que abocarse a aquello importante y valedero. Separemos lo bueno de lo malo, lo positivo de lo negativo, lo alegre de lo triste.

A resignificar la vida, sus contenidos y lo valedero.

Espero me escriban a carol@jacusiel.cl

¡Qué tengan una excelente semana!