En un mercado automotriz que hoy prioriza la eficiencia y la seguridad como activos de valor, Honda Motor Chile ha decidido centrar su diferenciación estratégica en la seguridad activa. Con la reciente presentación del nuevo WR-V, la compañía no solo renueva su oferta en el segmento de los SUV compactos, sino que alcanza un hito en su operación local: el 100% de los modelos comercializados por la marca en el país incorporan ahora, de manera estándar, el paquete de tecnologías Honda SENSING.
Según cifras oficiales, durante el año 2024 se registró un promedio mensual de 6.304 siniestros de tránsito a nivel nacional, acumulando un total de 1.397 personas fallecidas en dicho periodo. Sin embargo, los datos preliminares de 2025 revelan un deterioro en los indicadores: al 21 de diciembre ya se contabilizan 1.470 víctimas fatales, es decir, un alza superior al 4%.
Con este panorama, 2025 cerrará con un balance negativo para la seguridad vial, quebrando la leve tendencia a la baja observada durante 2024 y reafirmando la necesidad de implementar tecnologías de mitigación de errores humanos en el parque automotriz.
Una respuesta tecnológica al error humano
Desde la perspectiva de Honda, la respuesta a este fenómeno reside en la democratización de la tecnología de asistencia. El sistema Honda SENSING opera bajo una lógica de prevención mediante un conjunto de herramientas de seguridad activa:
- Sistema de Frenado con Mitigación de Colisión (CMBS): Mediante radares y cámaras, el vehículo detecta riesgos inminentes de colisión frontal con otros automóviles o peatones, aplicando presión de frenado de manera autónoma si el conductor no reacciona a tiempo.
- Control de Velocidad Crucero Adaptativo (ACC): El sistema permite mantener una velocidad constante y, simultáneamente, una distancia de seguridad preestablecida respecto al vehículo que antecede, ajustando la aceleración y el frenado de forma automática según el flujo del tráfico.
- Asistencia para Mantenerse en el Carril (LKAS): Diseñado para reducir la fatiga en carretera, el sistema detecta las demarcaciones de la vía y realiza ajustes sutiles en la dirección para mantener el vehículo centrado en su carril.
- Mitigación de Salida de Carril (RDM): A diferencia del asistente de mantenimiento, este sistema interviene si detecta que el vehículo está a punto de abandonar la calzada de forma involuntaria, aplicando correcciones en la dirección y, si es necesario, frenado selectivo.
- Ajuste Automático de Luces Altas (AHB): Optimiza la visibilidad nocturna cambiando automáticamente entre luces altas y bajas al detectar vehículos en sentido contrario, evitando el encandilamiento de otros conductores.
Hoja de ruta 2030-2050
La apuesta de Honda en Chile no es un hecho aislado, sino que se inserta en la visión global de la compañía. La marca japonesa se ha fijado como meta alcanzar cero muertes por accidentes de tránsito en las que se vean involucrados sus vehículos y motocicletas para el año 2050.
Como hito intermedio, el gigante nipón proyecta reducir a la mitad las fatalidades globales para el año 2030. En este sentido, la estandarización del sistema SENSING en modelos de entrada como el WR-V -producido en la planta de Itirapina, Brasil- busca acelerar la penetración de estas tecnologías en el mercado chileno, elevando el estándar mínimo de seguridad en un segmento de alta demanda.
Con esta renovación, el Honda WR-V se posiciona como el modelo de entrada a la gama SUV de la marca (disponible en versiones EX y Touring), integrando además un motor 1.5 litros DOHC i-VTEC de 119 HP y un espacio interior que incluye 464 litros de maletero, combinando eficiencia operativa con el compromiso de seguridad que la marca busca instaurar como norma en la industria local.
