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¿Quién quieres ser? PAES y la pregunta que debería venir antes de elegir una carrera

En pleno período de resultados e inscripción para las pruebas de admisión, especialistas advierten que el principal factor para una buena decisión vocacional no es el puntaje, sino el autoconocimiento y la exploración informada.

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Este viernes 17 de julio miles de estudiantes conocerán los resultados de la PAES de Invierno, mientras que el próximo 22 de julio finalizará el proceso de inscripción para rendir la PAES Regular de diciembre. En medio de ese escenario, una pregunta vuelve a instalarse en miles de hogares: ¿cómo saber qué carrera elegir? Para los especialistas, la respuesta no está únicamente en el puntaje, sino en un proceso mucho más profundo de autoconocimiento.

Elegir una carrera no debería ser una reacción al miedo, la presión familiar o las expectativas sociales. Más que decidir qué estudiar, implica comprender quién se es, cuáles son los propios intereses, qué habilidades se poseen y cómo estas dialogan con el proyecto de vida que cada persona desea construir.

Claramente, decisiones como esta no son fáciles y no pueden enfrentarse con soluciones simples. Requieren atreverse a reflexionar para reconocer, a partir de la propia identidad: ¿qué te apasiona?, ¿qué despierta tu curiosidad?, ¿en qué temas estarías dispuesto a perseverar para aprender y mejorar constantemente?, ¿tus habilidades dialogan con tus aspiraciones y con el futuro que quieres construir?

¿Dónde empezar? La identidad y el proyecto de vida

El punto de partida del proceso vocacional debe ser la propia identidad. Lo ideal es que las y los jóvenes logren claridad sobre quiénes son hoy y, sobre todo, en quiénes desean convertirse. No se trata solo de elegir una profesión, sino de proyectar la vida en su conjunto.

Por ejemplo, quien se reconoce como alguien a quien le gusta hablar en público, quien tiene facilidad para las matemáticas o disfruta trabajar con otras personas, ya cuenta con una base para tomar una decisión conectada con su propia identidad.

Es fundamental descartar la idea de que existe una «carrera perfecta». Lo que realmente existe son caminos que permiten expresar talentos e intereses acordes con las expectativas de cada persona. La clave está en encontrar ese espacio donde las habilidades se encuentran con lo que el mundo necesita.

«Lo ideal es que tengan claridad de quiénes son y quiénes desean ser, qué intereses tienen y si sus habilidades son compatibles con ellos. Si responden estas interrogantes, pueden proyectarse y pensar, por ejemplo: ‘soy una persona a la que le gusta hablar en público, con intereses y habilidades en un área’, y con esa base claramente podrán tomar una decisión conectada con la realidad de cada uno», explica Patricio Olate, psicólogo y especialista de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC).

Precisamente con este enfoque, la Dirección de Acompañamiento Académico al Estudiante (DAAES) de la UCSC, a través de su Programa de Acceso a la Educación Superior (PACE), ha diseñado una serie de talleres orientados a promover la madurez vocacional en estudiantes de enseñanza media pertenecientes a la Red PACE, cuyos contenidos pueden ser de utilidad para cualquier estudiante. Estas actividades buscan que cada joven construya su proyecto de vida desde el autoconocimiento, la planificación y la exploración informada.

Herramientas útiles al momento de elegir

Para que la transición desde la educación media no sea un salto al vacío, existen acciones simples que pueden ayudar a orientar este proceso:

1. ¡Probar y explorar!: Participar en talleres, ferias, actividades prácticas, charlas o experiencias que permitan acercarse a distintas áreas. Muchas veces una profesión se comprende mejor cuando es posible verla en acción y no solo leer sobre ella. También resulta útil preguntar a personas cercanas qué fortalezas ven en uno mismo, ya que pueden identificar habilidades que muchas veces pasan inadvertidas.

2. ¡Conversar con quienes ya recorrieron ese camino!: No quedarse solo con la imagen idealizada de una carrera que muestran las redes sociales. Hablar con estudiantes, profesionales o docentes del área de interés y preguntarles cómo es realmente el día a día, qué dificultades han enfrentado, qué disfrutan de su profesión y cuál es el «lado B» de ese camino.

3. ¡Informarse y contrastar las opciones!: Revisar las mallas curriculares, requisitos de ingreso, duración de las carreras, posibilidades de continuidad de estudios y datos de empleabilidad en fuentes confiables. Si los antecedentes no son alentadores, conviene averiguar qué innovaciones está experimentando el área de interés para comprender hacia dónde evoluciona el rubro.

Los espacios de trabajo en el aula también debieran promover el desarrollo de habilidades como la búsqueda de información, la toma de decisiones, el autoconocimiento y la exploración de roles. En esa línea, uno de los talleres del Programa PACE UCSC, denominado «Aventura Vocacional», propone una dinámica lúdica para estudiantes de tercero medio que, mediante distintos desafíos, los invita a comprender qué es un proyecto de vida y por qué es importante construirlo. Cada actividad busca que los estudiantes reflexionen sobre sus recursos personales, sus habilidades y sus metas para el año siguiente.

La empleabilidad y la remuneración

De acuerdo a Olate, es normal sentir preocupación por la estabilidad económica. Sin embargo, la recomendación es no elegir una carrera pensando únicamente en el sueldo, sino informarse mediante fuentes confiables sobre la empleabilidad real. En Chile, el mercado laboral está fuertemente centralizado y, en algunos sectores, presenta altos niveles de saturación. Por ello, se recomienda revisar y contrastar diversas fuentes, como el portal MiFuturo.cl, que entrega información sobre empleabilidad, ingresos, duración de las carreras, tasa de retención de estudiantes, aranceles y oferta académica.

También es importante considerar que las oportunidades laborales varían según el territorio. En algunas áreas influye la cantidad de instituciones que imparten determinada carrera en una región, el número de egresados y la demanda laboral existente. Por ello, resulta conveniente incorporar preguntas como: ¿cómo es actualmente el campo laboral de esta profesión?, ¿en qué zonas existen más oportunidades?, ¿qué puedo hacer para diferenciarme?, entre otras.

«La estabilidad laboral no se alcanza de inmediato y, por eso, los estudiantes deben enfocarse también en conocer el estado actual del rubro de su interés. En áreas como la salud, por ejemplo, en la provincia de Concepción existe una alta oferta de instituciones que imparten carreras afines y, en consecuencia, un gran número de egresados, lo que disminuye las probabilidades de una inserción laboral rápida en la zona», advierte Patricio Olate.

«Si descubren que su área es muy competitiva, pueden anticiparse desarrollando estrategias que los distingan: fortalecer su marca personal, innovar en la forma de ofrecer sus servicios o utilizar las redes sociales para destacar sus competencias y diferenciarse profesionalmente», agrega.

Para apoyar este proceso, el Programa PACE UCSC desarrolla el taller «Geografía Vocacional», dirigido a estudiantes de cuarto medio de establecimientos en convenio. En esta instancia, los jóvenes responden el Inventario de Intereses y Aptitudes Vocacionales (INAP-V) y exploran un mapa vocacional basado en sus intereses, además de revisar información sobre carreras, empleabilidad, duración de los programas y otros antecedentes relevantes a la hora de elegir qué y dónde estudiar.

¿Y si se necesita un respiro? Tomarse un tiempo no es perder el rumbo

Para muchos jóvenes, el último año de enseñanza media resulta emocionalmente exigente. La presión por decidir puede nublar el juicio y dificultar una elección consciente. En esos casos, tomarse un tiempo para madurar, explorar intereses o definir objetivos personales puede transformarse en una decisión beneficiosa.

«En algunos casos sí es recomendable tomarse un tiempo antes de decidir qué estudiar. La educación media puede ser un período difícil y emocionalmente demandante, por lo que no todos los jóvenes logran poner como prioridad su proyecto vocacional», explica Patricio Olate.

Según datos del portal MiFuturo.cl del Ministerio de Educación, cerca del 30% de los estudiantes abandona su carrera durante el primer año, muchas veces por falta de orientación vocacional o porque la carrera elegida no responde a sus expectativas.

Por ello, un año sabático no tiene por qué significar un tiempo perdido si existe un propósito claro. Puede convertirse en una oportunidad para realizar cursos cortos, conocer el mundo laboral, fortalecer el desarrollo socioemocional o preparar una nueva rendición de la PAES con menos presión. Este período también permite conocer nuevas experiencias y personas que ayudan a construir un proyecto de vida más sólido.

En esta línea, el Programa PACE UCSC desarrolla el taller «A tu manera», dirigido a estudiantes de cuarto medio de establecimientos en convenio. La actividad aborda la toma de decisiones y la exploración de roles mediante situaciones hipotéticas que exigen creatividad, pensamiento crítico e innovación, invitando a los jóvenes a resolver problemas desde el ámbito vocacional con el que más se identifican, ya sea tecnología, salud, creatividad u otras áreas. De esta forma, se refuerza la idea de que la vocación se construye en el encuentro entre las cualidades personales y las necesidades de la sociedad a las que cada persona puede aportar.