Inicio Opinión De los compromisos a la acción: Taiwán y el mundo, unidos para...

De los compromisos a la acción: Taiwán y el mundo, unidos para encontrar soluciones al cambio climático

31

Peng Chi-Ming, Ministro de Medio Ambiente de Taiwán

Movilizar la acción global para acelerar el cumplimiento de los compromisos climáticos

En 2026, el calor extremo siguió azotando el planeta con temperaturas históricamente altas, y Europa Occidental vivió el mes de junio más caluroso desde que se tienen registros, lo que agravó las sequías y los incendios forestales y afectó la salud pública, el suministro energético y la actividad económica. Taiwán también enfrenta calor extremo, lluvias torrenciales y tifones. El cambio climático es un desafío compartido, con profundas implicaciones para la estabilidad social, el desarrollo industrial y la resiliencia nacional.

La gobernanza climática mundial avanza de los objetivos a las medidas concretas, y la COP31 pondrá el acento en el diálogo, el consenso y la acción para lograr resultados cuantificables. Aunque no es parte de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), Taiwán trabaja bajo el espíritu del Acuerdo de París: tras presentar en 2025 sus contribuciones determinadas a nivel nacional para 2035, traduce sus objetivos en acciones para una transición industrial ecológica, la circulación de recursos, la adaptación al clima y una transición justa, junto con socios internacionales.

Alineación con las normas internacionales y reducción efectiva de emisiones mediante una gobernanza transparente

Taiwán aprobó este año la tercera fase de sus programas de reducción de gases de efecto invernadero para 2026-2030 en seis sectores: energía, industria manufacturera, edificación residencial y comercial, transporte, agricultura y medio ambiente. Incluyen 20 planes emblemáticos, objetivos anuales y 63 indicadores de desempeño, con evaluación anual. En 2024, las emisiones netas se situaron un 6,59 % por debajo de los niveles de 2005, con un descenso por tercer año consecutivo, mientras el PIB real siguió creciendo y la intensidad de las emisiones de dióxido de carbono bajó un 48,59 %, señal de un desacoplamiento gradual entre crecimiento y emisiones. Taiwán sigue los marcos del IPCC y del Acuerdo de París y publica periódicamente sus informes de contribuciones, transparencia e inventario nacional.

Avanzar hacia las cero emisiones netas y a la eliminación de residuos para potenciar la competitividad industrial durante la transición ecológica

Taiwán comenzó a aplicar este año un gravamen sobre el carbono, vinculado a planes de reducción voluntarios y tarifas preferenciales, que incentiva a las empresas a integrar la reducción de emisiones en sus decisiones de inversión y operación. En su primer año ha generado 4.970 millones de nuevos dólares taiwaneses (NT$), destinados al Fondo de Gestión de Gases de Efecto Invernadero, que ofrece garantías crediticias y subsidios de intereses para facilitar la entrada de mayor capital privado a la transición.

Se desarrollará además el Sistema de Comercio de Emisiones de Taiwán (TW-ETS), de “tope y comercio”, en paralelo al gravamen. El Reino Unido reconoció recientemente este gravamen como sistema válido de fijación de precios del carbono dentro de su Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono, lo que vincula el marco taiwanés con los sistemas internacionales.

La transición debe abarcar también el uso de los recursos. Taiwán completó este año las enmiendas a la Ley de Promoción de la Circulación de Recursos y a la Ley de Gestión de Residuos, que reorientan la gestión desde el tratamiento «al final de la cadena» hacia todo el ciclo de vida del producto, y definió ocho ámbitos clave de la economía circular: alimentación, plásticos, textiles, salud, construcción, electrónica, recursos inorgánicos e industrias circulares. Las 69 empresas bursátiles del sector generan más de un billón de NT$ al año, señal de una industria verde a gran escala. Taiwán aspira a «cero residuos», reduciendo su dependencia de recursos vírgenes y su carga de carbono, lo que fortalecerá la seguridad de los recursos, la resiliencia de la cadena de suministro y la competitividad verde.

Fortalecer la resiliencia climática e integrar la adaptación en la planificación nacional y la vida cotidiana

En línea con el Acuerdo de París y los Indicadores de Adaptación de Belém (COP30), Taiwán integra evaluaciones de riesgos climáticos en la gobernanza nacional y local. Este año utilizó un escenario de calor extremo de 40 °C para impulsar estrategias interministeriales en salud pública, energía, transporte, seguridad laboral y apoyo a grupos vulnerables.

Por iniciativa del presidente Lai Ching-Te, se creó el Comité Nacional de Promoción de Bosques Urbanos para impulsar el Programa Nacional de Cubierta Arbórea, que hace de la silvicultura urbana parte de la infraestructura de resiliencia. Con teledetección LiDAR y datos de microclima se identificarán los puntos de calor y las carencias de sombra; además, se redactará una ley de bosques urbanos y se pondrán en marcha zonas piloto con recursos ESG (ambientales, sociales y de gobernanza)  y participación comunitaria.

Lograr una transición justa y movilizar a la sociedad hacia las cero emisiones netas

Taiwán ha hecho del principio de «no dejar a nadie atrás» un eje de su transición, con base en la Ley de Respuesta al Cambio Climático. Este año consulta a las partes interesadas de los seis sectores clave para elaborar un plan de acción nacional para una transición justa, y el Fondo de Gestión de Gases de Efecto Invernadero apoya a los trabajadores, industrias, regiones y grupos afectados, el talento para empleos verdes y la transición de las pequeñas y medianas empresas.

Fortalecer las alianzas globales para moldear conjuntamente soluciones climáticas

El artículo 6 del Acuerdo de París fomenta la cooperación voluntaria, con integridad ambiental, transparencia y sin doble contabilización, y esta se amplía del diálogo político a proyectos de mitigación, tecnología, desarrollo de capacidades e inversión. Taiwán avanza en su diplomacia climática con acciones pragmáticas: el año pasado firmó con su aliado Paraguay un memorando de entendimiento en el marco del Acuerdo de París, y hoy ambos países impulsan 12 planes de acción de gobernanza ambiental, con intercambio tecnológico, diálogo juvenil y cooperación en economía circular.

Turquía ha calificado a la COP31 como “la COP del Futuro”, subrayando que el compromiso es una declaración de intenciones y su ejecución, confianza. Taiwán seguirá profundizando sus alianzas con participación pragmática, contribuciones concretas y el intercambio de su experiencia, y busca el apoyo internacional para su participación significativa en la CMNUCC y en la gobernanza climática mundial. Así, Taiwán considera que alcanzar los objetivos del Acuerdo de París requiere la colaboración de todos los socios con capacidad y voluntad de actuar, y está dispuesto a colaborar con otras naciones para transformar los compromisos en acciones concretas y construir conjuntamente un futuro más resiliente y sostenible con cero emisiones netas.