Pfizer anunció los resultados del seguimiento a siete años del estudio de fase 3 CROWN, que evalúa lorlatinib, un inhibidor de ALK de tercera generación, frente a crizotinib en personas con cáncer de pulmón de células no pequeñas (CPCNP) avanzado o metastásico positivo para quinasa de linfoma anaplásico (ALK) que no habían recibido tratamiento previo.
A los siete años, los pacientes tratados con lorlatinib tuvieron una probabilidad del 55% de permanecer con vida sin progresión de la enfermedad (intervalo de confianza [IC] del 95%, 46-63). Además, un análisis actualizado con una mediana de seguimiento de siete años mostró que la mediana de supervivencia libre de progresión (SLP) evaluada por el investigador no se había alcanzado con lorlatinib, con una razón de riesgo (HR) estimada de 0.19 (IC del 95%, 0.13-0.26).Los resultados completos del análisis se presentaron en la Reunión Anual 2026 de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) (Resumen #8502) y se publicarán simultáneamente en Annals of Oncology. Annals of Oncology.
“Los resultados actualizados del estudio CROWN muestran que más de la mitad de los pacientes tratados con lorlatinib permanecieron con vida y sin progresión a los siete años”,afirmó Jeff Legos, director de Oncología de Pfizer. “Estos hallazgos respaldan la experiencia de Pfizer en investigación científica y reflejan nuestro compromiso con el desarrollo de avances orientados a mejorar la atención de las personas con CPCNP avanzado”.
El cáncer de pulmón es la principal causa de muerte relacionada con cáncer en todo el mundo, y se espera que en 2026 se diagnostiquen cerca de 230,000 nuevos casos en Estados Unidos mientras que en México, el cáncer de pulmón representa el quinto lugar en muertes por cáncer. El CPCNP representa aproximadamente el 80% de los cánceres de pulmón, y los tumores positivos para ALK se presentan en alrededor del 3% al 5% de los casos de CPCNP.Alrededor del 45% de las personas con CPCNP avanzado positivo para ALK presentan metástasis cerebrales dentro de los dos años posteriores al diagnóstico inicial.
Lorlatinib inhibe las mutaciones tumorales que impulsan la resistencia a otros inhibidores de ALK y atraviesa la barrera hematoencefálica. Los resultados de este seguimiento a siete años mostraron que lorlatinib redujo en 94% el riesgo de desarrollar progresión intracraneal (IC) (HR, 0.06; IC del 95%, 0.03-0.12), y no se registraron nuevos eventos de progresión IC después de los primeros 30 meses. No se alcanzó la mediana del tiempo hasta la progresión IC (IC del 95%, NR-NR) con lorlatinib.
Los perfiles de seguridad de lorlatinib fueron consistentes con hallazgos previos, sin que se observaran nuevas señales de seguridad. En este análisis, los eventos adversos (EA) de interés más frecuentes (≥20%) reportados en pacientes tratados con lorlatinib incluyeron edema, aumento de peso, neuropatía periférica, efectos cognitivos, alteraciones del estado de ánimo, diarrea, disnea, artralgia, hipertensión, dolor de cabeza, tos, pirexia, hipercolesterolemia e hipertrigliceridemia. Los EA de grado 3/4 por cualquier causa ocurrieron en 77% de los pacientes con lorlatinib. Los EA relacionados con el tratamiento llevaron a la suspensión permanente del tratamiento en 5% de los pacientes en el grupo de lorlatinib. No hubo nuevas suspensiones permanentes debidas a EA relacionados con el tratamiento después de los primeros 26 meses con lorlatinib.
