El ciclo racial chileno

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Por Rafael Videla Eissmann.

Señor Director:

El ciclo racial chileno es un trabajo de Miguel Serrano publicado en 1982, donde traza su visión de la historia del país, profundizando en los orígenes de los dos principales grupos que cimentaron nuestra nación –siguiendo las investigaciones etnológicas del doctor Nicolás Palacios, el genial autor de Raza chilena (1904)–: Los godos y los araucanos, componentes que determinan nuestra constitución y psicología, concibiendo de tal manera el inicio, desarrollo y disolución de ésta debido al paulatino proceso de misgenización y descomposición.

De esta manera, el inicio del declive de la raza chilena se remonta a la llegada al país de los “comerciantes”, ajenos al espíritu sobrio y natural de los godos y por cierto de los propios aborígenes y su carácter patriarcal y guerrero. Así, paulatinamente, desde la Colonia se implementan los gérmenes de la descomposición de la raza chilena, proceso que se incrementará considerablemente tras la Guerra del Pacífico (1879-1883) donde el Chile tradicional y austero dio paso al aburguesamiento de las costumbres y a la irrefrenable inmigración de elementos ajenos al espíritu nacional.

El desarrollo político-económico-social del siglo XX, orquestado por la alianza capitalista-marxista significó la sentencia de los     Estados Nacionales, de la soberanía, la territorialidad y la existencia orgánica de los pueblos –en el caso de Chile, el hito que marca este fatal destino fue el 5 de Septiembre de 1938: La Masacre del Seguro Obrero–.

Ahora, conforme a Serrano, el ciclo racial chileno alcanza una de sus fases finales con el experimento marxista encabezado por el funesto gobierno de Salvador Allende (1970–1973), sucedido éste por la Junta o Gobierno Militar de 1973 donde se cimentaron las irreversibles estructuras del supra-capitalismo y sus ramas de materialismo y corrupción social que ha tenido en los gobiernos de la “Concertación” (1990–2010), de la “Coalición por el Cambio” (2011–2014), la “Nueva Mayoría” (2014-2018), “Chile vamos” (2018-2022) y el circo de “Apruebo dignidad” (2022), sus más abyectos continuadores.

Todo esto, para comprender hoy la burla y estupidez de la así denominada “celebración del 18” de la que hacen gala los medios de comunicación, rebuznando sobre la cueca, las tradiciones, la “chilenidad”, mas sin una sola palabra sobre nuestra INDEPENDENCIA y SOBERANÍA, como tampoco sobre los hombres y mujeres que forjaron nuestra historia.

Resulta paradójica la “celebración de las fiestas patrias” en un Chile invadido y que ha sido transformado en la gran alcantarilla latinoamericana –los “nuevos chilenos”– caracterizada por la mentira, la corrupción y la delincuencia.

La advertencia de Miguel Serrano fue certera: El ciclo racial chileno se ha cumplido.

Es el fin de Chile y de la raza chilena.