Estas serán las primeras ciudades donde abrirá la tienda brasileña de la construcción

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La empresa brasileña Casa do Construtor, considerada la mayor cadena latinoamericana de arriendo de equipos y maquinaria para la construcción, avanza en su ingreso al mercado chileno con un plan de expansión que contempla la apertura de 30 locales a nivel nacional hacia 2030-2032. El desembarco, anunciado a comienzos de 2025, entra ahora en fase decisiva.

Según confirmó Ronaldo Rizzi, coordinador internacional de la marca, la compañía ya cuenta con sus primeros socios locales identificados y espera firmar el primer contrato durante el primer trimestre de 2026, para luego iniciar el proceso de adecuación y apertura. “Estamos muy confiados en que para junio de 2026 podremos estar operando en Chile”, aseguró el ejecutivo.

Primeras franquicias y mapa de instalación

El arranque contempla tres franquiciados iniciales, con dos puntos proyectados en Santiago y uno en Viña del Mar. El interés, sin embargo, se ha acelerado. La compañía ya evalúa un cuarto punto en Valparaíso y mantiene conversaciones con inversionistas de Iquique, Punta Arenas, Chillán, Ñuble y La Serena, regiones donde la demanda por maquinaria es impulsada por la minería, proyectos habitacionales y necesidades específicas como calefacción industrial.

El modelo de expansión no busca una dispersión masiva de franquiciados, sino socios desarrolladores por zona. La meta es operar entre cinco y seis regiones clave, cada una con un franquiciado capaz de abrir entre cinco y diez unidades en su territorio.

La decisión de ingresar al país llega en un momento en que la industria de la construcción inicia señales de recuperación. Rizzi sostiene que las proyecciones de la Cámara Chilena de la Construcción —un crecimiento cercano al 5% en 2025 y superior al 6% en 2026— justifican el movimiento. “Entrar ahora nos permite posicionarnos justo en el rebote de la actividad”, afirmó.

Casa do Construtor desembarca en un mercado con actores consolidados como Easy y Sodimac. No obstante, la compañía apuesta por una diferenciación clara: su negocio es renta pura, no un complemento de venta.

El modelo contempla asesoría técnica especializada, venta consultiva, soporte con mecánicos propios y reemplazo inmediato de equipos en obra. “No buscamos vender la máquina al final del ciclo, sino fidelizar al cliente con el servicio”, señaló Rizzi.

La empresa aspira a lograr un 10% de participación de mercado durante su primer año de operación y alcanzar entre 25% y 30% hacia 2030, cuando espera contar con su red consolidada de 30 tiendas.

Una multinacional con más de 800 puntos en Sudamérica

Fundada hace más de tres décadas en Brasil, Casa do Construtor supera los 800 puntos de operación en Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina, además de registrar una facturación superior a USD 185 millones en 2024. Su ingreso a Chile marca el quinto país de su proceso de internacionalización.

Modelos de franquicia y capacitación estandarizada

El plan de expansión en Chile se apoya en un esquema de franquicias con tres modalidades de inversión, que van desde la conversión de negocios existentes hasta tiendas tradicionales en ciudades de más de 20 mil habitantes. Las inversiones fluctúan entre $23 millones y $122 millones de pesos, con retornos estimados entre 24 y 30 meses.

Un pilar clave del modelo es su Universidad Corporativa, que solo en el último año impartió más de 20 mil horas de capacitación. Este sistema estandariza procedimientos, forma a los franquiciados y garantiza niveles homogéneos de servicio en todos los países donde opera la marca.

El desembarco de Casa do Construtor coincide con una tendencia creciente en Chile: el arriendo de maquinaria como alternativa a la compra. La incertidumbre económica, los costos crecientes y la necesidad de optimizar recursos han llevado a empresas y contratistas a preferir soluciones temporales de uso de equipos, reduciendo gastos fijos y de mantención.

Con socios locales ya en negociación avanzada, la firma se prepara para un aterrizaje que, de concretarse según su calendario interno, posicionará a Chile como uno de los mercados estratégicos del Cono Sur en los próximos años.