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IA en las universidades: 8 de cada 10 estudiantes la usa cada semana, pero menos de la mitad se siente preparado

El estudio de CADEM e Instructure revela una brecha entre el uso y la preparación frente a la inteligencia artificial en la educación superior: solo 18% de los estudiantes ha participado en capacitaciones ofrecidas por su universidad durante el último año y 71% considera que las instituciones avanzan más lento de lo que deberían en su incorporación. Pese a ello, 70% ve la IA principalmente como una oportunidad para mejorar la educación universitaria.

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Estudiantes y docentes están incorporando la inteligencia artificial a sus actividades universitarias, mientras perciben que sus propias instituciones avanzan más lento de lo que deberían en su incorporación. Una nueva encuesta de CADEM e Instructure revela que el uso semanal de IA generativa alcanza al 79% de los estudiantes y al 76% de los docentes, mientras que el 71% y el 80%, respectivamente, consideran que las universidades avanzan más lento de lo que deberían en la incorporación de la IA. El contraste se extiende también a la preparación: menos de la mitad se siente suficientemente preparada para utilizar IA de manera adecuada en el entorno universitario.

La encuesta “La IA en la educación superior chilena”, desarrollada por Instructure, creador de Canvas LMS, junto a CADEM, recogió las percepciones de estudiantes y docentes universitarios de instituciones públicas y privadas del país.

Según datos del estudio, tanto estudiantes (79%) como docentes (76%) utilizan IA generativa al menos una vez por semana para su trabajo académico o docente. Y aunque el 73% de los estudiantes y el 72% de los docentes se declaran muy o bastante familiarizados con la IA generativa, solo el 45% de los estudiantes y el 41% de los docentes se sienten muy o bastante preparados para utilizarla adecuadamente en el entorno universitario. Asimismo, solo el 18% de los estudiantes participó durante los últimos 12 meses en algún taller, curso o capacitación sobre IA ofrecido por su universidad, frente al 55% de los docentes.

A pesar de los múltiples retos que la incursión de la IA ha traído a la educación, el 70% de los estudiantes y el 75% de los docentes consideran que la IA será principalmente una oportunidad para mejorar la educación universitaria. Pero igualmente, el 71% de los estudiantes y el 80% de los docentes creen que las universidades avanzan más lentamente de lo que deberían en la incorporación de la IA.

Para Carolina Rivas García, vicepresidenta para América Latina de Instructure, los resultados plantean un desafío para las universidades que va más allá de enseñar a utilizar nuevas herramientas de IA:

“La IA ya lleva tiempo en las aulas chilenas, el reto ahora está en preguntarse dónde puede la IA aportar mayor valor al aprendizaje, qué capacidades necesitan realmente desarrollar estudiantes y docentes para interactuar adecuadamente con ella y dónde es imprescindible preservar el criterio humano”.

Por su parte, Montserrat Copaja, gerente de Estudios Cuantitativos de Cadem explica que: “Este estudio llega en un momento clave para la educación superior chilena, porque la inteligencia artificial ya forma parte cotidiana de todo el ecosistema universitario. Por eso, contar con una mirada actualizada y propia sobre cómo estudiantes y docentes se relacionan con esta tecnología nos parece muy relevante. Este estudio indaga en la experiencia de quienes viven este proceso día a día, poniendo sobre la mesa su percepción respecto a los niveles de adopción, oportunidades, desafíos y expectativas que genera la IA, aportando evidencia concreta a un debate que recién comienza en nuestro país.”

Transparencia, supervisión humana y preparación

Más allá de las preocupaciones generales sobre la capacidad de la IA de terceros para facilitar el plagio o el fraude académico (preocupa al 56% de los estudiantes y al 78% de los docentes), la transparencia y supervisión humana reciben una mayor atención por parte de ambos grupos. El 91% de los estudiantes y el 97% de los docentes coinciden en que el uso de la IA por parte de estudiantes y docentes debe ser transparente. Sin embargo, solo el 22% de los estudiantes y el 15% de los docentes perciben mucha o bastante claridad en torno a los lineamientos de su universidad para el uso de la IA.

La alfabetización en IA sigue siendo una de las principales oportunidades para el mundo universitario. 87% de los estudiantes y 94% de los docentes están de acuerdo con que las universidades deberían enseñar a utilizar IA de forma responsable y 61% de los estudiantes y 78% de los docentes consideran que las universidades deberían incluir formación en IA como parte obligatoria del currículo desde el primer año.

Mayor uso, mayores preocupaciones y oportunidades

La IA ya está integrada en las rutinas de enseñanza y aprendizaje en las universidades y, según el estudio, su uso semanal es incluso más frecuente en las actividades universitarias que en la vida personal. El 79% de los estudiantes y el 76% de los docentes utilizan IA generativa al menos una vez por semana para su trabajo académico o docente. En tanto, en la vida personal, el uso semanal alcanza el 70% entre los estudiantes y el 60% entre los docentes.

A medida que esta tecnología evoluciona y su uso se extiende a más áreas de la educación superior, también están cambiando las preocupaciones y expectativas  sobre su impacto en el mundo universitario. Entre las principales preocupaciones entre ambos grupos están los errores o información incorrecta ( 77% estudiantes –  87% docentes), la pérdida de pensamiento crítico (72% estudiantes – 89% docentes), la capacidad de facilitar el plagio o fraude académico (56% estudiantes –  78% docentes), respuestas superficiales (40% estudiantes – 66% docentes), desigualdades entre quienes saben utilizar IA y quienes no (25% estudiantes – 47% docentes) y los sesgos o discriminación (22% estudiantes – 46% docentes).

Sin embargo, más allá de estas preocupaciones, el 65% de los estudiantes y el 37% de los docentes declaran mucha o bastante confianza en que la IA pueda personalizar el aprendizaje según necesidades individuales y el 67% de los estudiantes y el 49% de los docentes declaran mucha o bastante confianza en que la IA pueda entregar explicaciones claras sobre diversos contenidos.

Los estudiantes también identifican usos concretos de la IA por parte de los docentes que consideran positivos. El 44% menciona la preparación de mejores materiales de clase, el 37% la adaptación de contenidos a distintos niveles de avance, el 34% la detección de quienes necesitan más apoyo y el 34% una retroalimentación más clara o personalizada.

Por su parte, los docentes ya reportan ahorro de tiempo gracias a la IA y señalan cómo les gustaría reinvertirlo. 75% de los docentes señalan que la IA les permite ahorrar mucho o algo de tiempo durante una semana típica de trabajo. Al momento de pensar en qué querrían reinvertir ese tiempo, el 77% lo haría en investigación o producción de conocimiento, 55% para mejorar materiales o contenidos, 49% para innovar en metodologías de enseñanza, 47% para actualizarse disciplinariamente y el 46% para diseñar mejores evaluaciones.

“Todavía estamos en una etapa temprana para entender qué significará convivir con la IA en la educación a largo plazo. Por eso, necesitamos observar qué ocurre a medida que estas tecnologías se incorporan a la enseñanza y al aprendizaje, escuchar a quienes las están usando y aprender de esas experiencias”, agrega Ryan Lufkin, vicepresidente de Estrategia de Aprendizaje Global de Instructure. “Estudiar cómo avanza la IA en las universidades de Chile, uno de los países que lideran el desarrollo de la IA en la región, es parte de un esfuerzo global de Instructure por seguir esa evolución y aportar evidencia a una conversación que cambia tan rápido como la propia tecnología”.

De cara al futuro, el impacto de la IA va más allá de la educación y alcanza también al mundo laboral para el cual se están preparando los estudiantes y en el que se desempeñan los docentes. Aunque solo el  13% de los docentes está de acuerdo con que la IA será una amenaza para su futuro laboral, el 50% de los estudiantes está de acuerdo con que la IA será una amenaza para su futuro laboral.

“Aunque las universidades no pueden eliminar la incertidumbre sobre cómo cambiará el trabajo, sí pueden contribuir a que los estudiantes ingresen al mundo laboral con mayor confianza. Cuando es implementada cuidadosamente por las instituciones, la IA puede ser una herramienta de apoyo útil para ayudar a los educadores a diseñar modelos de formación flexibles que permitan oportunidades de actualización continua y faciliten la forma de demostrar lo que los estudiantes saben hacer a medida que cambian las exigencias profesionales y durante diferentes etapas de su vida”, concluyó Ryan Lufkin.