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Ley Jacinta abre la puerta a vehículos sin espejos laterales en Chile

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La recientemente promulgada Ley Jacinta, conocida por endurecer los requisitos para obtener y renovar licencias de conducir y por ajustar el costo del Seguro Obligatorio (SOAP), también introdujo un cambio tecnológico poco difundido: la posibilidad de reemplazar los espejos laterales por cámaras y monitores en determinados vehículos, siempre que cumplan la misma función de visibilidad y seguridad.

Aunque el debate público se ha centrado en las nuevas exigencias para conductores, la modificación a la Ley de Tránsito representa un avance hacia la modernización del parque vehicular chileno, alineando la normativa local con estándares internacionales que ya permiten sistemas digitales de visión en automóviles y transporte especializado. La norma abre la puerta a que fabricantes y operadores incorporen dispositivos tecnológicos en reemplazo de los tradicionales espejos, lo que podría mejorar la aerodinámica, reducir puntos ciegos y facilitar la conducción en contextos urbanos y de alta complejidad.

El abuelo de Jacinta e impulsor de la ley, Max Schnitzer, destacó el alcance de esta actualización normativa, señalando que “la seguridad vial no solo depende de las personas, sino también de la tecnología. Incorporar sistemas modernos es parte de construir un tránsito más seguro y acorde a los tiempos”.

Este cambio regulatorio, que ha pasado relativamente desapercibido, podría impactar especialmente a vehículos de transporte, flotas especializadas y futuros modelos eléctricos o autónomos, donde las cámaras reemplazan cada vez más a los sistemas mecánicos tradicionales. Sin embargo, la implementación dependerá de reglamentos técnicos y certificaciones que aseguren que estos dispositivos cumplan con los estándares de seguridad vial exigidos en el país.

Con esta modificación, la Ley Jacinta no solo refuerza la seguridad vial desde el punto de vista del conductor, sino que también marca un paso hacia la incorporación de tecnologías inteligentes en el tránsito chileno, abriendo un debate sobre cómo la innovación puede convivir con la regulación en las calles del país.