Miguel Serrano y las Montañas Sagradas

649

Por Rafael Videla Eissmann.

Señor Director:

Este 28 de Febrero conmemoramos un año más de la partida de Miguel Serrano (10 de Septiembre de 1917 – 28 de Febrero de 2009).

Serrano fue un extraordinario pensador-escritor y un gran peregrino de los centros sagrados de Chile, la Antártida, India y Europa. Fue, además, un incansable luchador de los valores tradicionales –del hombre y la mujer, de la Naturaleza, de la patria y del sentido trascendental de la existencia–.

Testimonio de su impronta fue la amistad con figuras como Su Santidad el XIV Dalai Lama Tenzin Gyatso, Jawaharlal Nehru, Indira Gandhi, Carl Gustav Jung, Hermann Hesse y Léon Degrelle –entre otros– y el reconocimiento hoy de innumerables hombres y mujeres en todo el mundo.

Un hecho esencial que buscó Miguel Serrano es la conexión espiritual de los Andes y el Himalaya. En efecto, a su arribo a India en 1953 como Agregado Comercial de nuestro país, Serrano declaró: “Vengo a establecer la relación entre el Kailás y el Melimoyu”.

Y años más tarde, reflexionando sobre este objetivo, declaró: “Mi sueño era unir las sagradas y misteriosas cumbres de los Andes con las también sagradas cumbres de los Himalaya. Fue en aquella oportunidad que tuve la suerte de conocer al Dalai Lama, justo cuando él cumplía los veinticinco años” (Diario La Nación, 5 de Septiembre de 1992).

Esta unión entre las montañas sagradas refleja la concepción fundamental del hombre y del mundo que don Miguel proyectó en su vida.