Obesidad infantil en Chile: aumenta preocupación por la enfermedad

Académicos de la UCSC explicaron la situación actual de hábitos alimentarios de los niños y niñas en el país.

166

De acuerdo a los últimos estudios, los hábitos alimentarios que predominan en los niñas y niños en Chile, son una alimentación rica en carbohidratos, de gran aporte calórico, muchas frituras y poco consumo de verduras.

La Jefa de Carrera de Nutrición y Dietética, Vanessa Rodríguez, coincidió con lo anterior y explicó que «hoy los niños comen menos frutas y verduras, hay un escaso consumo de agua, pues, ya que mayoría prefiere tomar jugos que tienen alta cantidad de colorantes y preservantes y consumo de colaciones poco saludables”.

Asimismo, la nutricionista aclaró que el aumento de la tasa de obesidad en niños y niñas depende de diversos factores, “entre ellos, el ritmo de vida de los padres o cuidadores y en el que se ven inmersos los niños, el exceso de oferta en comida chatarra, sumado además a la vida sedentaria, exceso de uso de pantallas e inadecuados horarios de sueño, todo eso se suma o potencia para generar un ambiente obesogénico”.

En la misma línea, el Dr. Alex Garrido, profesor de Educación Física y académico de la Facultad de Educación UCSC, enfatizó que “si bien la genética también tiene repercusiones, actualmente los comportamientos de las personas son, por mucho, los responsables de los trastornos de salud”.

A largo plazo, según detalló el académico, “un niño obeso tiene muchas posibilidades de ser un adulto obeso, y tener el riesgo de morbomortalidad asociada a la obesidad, es decir, a padecer enfermedades no transmisibles como la diabetes, hipertensión, síndrome metabólico, entre otras”.

Recomendaciones

Ambos expertos UCSC coincidieron que los padres, tutores y/o cuidadores tienen un rol clave para tratar de disminuir la cifra de obesidad infantil. Por lo mismo, entregaron recomendaciones relacionadas actividad física y alimentación.

Por un lado, el Dr. Garrido señaló que “las familias y los establecimientos educacionales deben coordinarse para fomentar la adquisición de hábitos de vida saludables desde la infancia”.

“De esta manera, y siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la práctica regular de actividad física varía según las edades: de 1 a 2 años 180 minutos de actividad diaria de diversas intensidades, de 3 a 4 años 180 minutos al día, con un promedio de 60 minutos de intensidad moderada y vigorosa a lo largo del día y de 5 a 17 años un promedio de 60 minutos diarios, de diversas intensidades”, agregó.

Asimismo, el profesor de Educación Física complementó que “los adultos, sobre todo los padres, tutores y educadores, deben buscar poseer los conocimientos básicos que permitan apoyar y dirigir las actividades diarias y semanales de los niños. Por ejemplo, acompañarlos a caminar, andar en bicicleta, realizar juegos motrices y deportes, entre otros”.

Mientras que, Rodríguez indicó que “durante los primeros 5 a 6 años de vida, se generan los hábitos entre niños y niñas, entre ellos, la alimentación y los adultos son quienes entregan las primeras comidas. Dentro de la crianza respetuosa, es importante no dejar de incorporar alimentos variados en texturas y grupos de alimentos para generar en el menor este hábito”.

“También es importante tratar de no fomentar el consumo de alimentos ultra procesados y azucarados, enviar colaciones saludables, además de enseñar a hidratarse con agua y que la familia, en conjunto, adhieran una alimentación variada y vida activa para una buena calidad de vida”, cerró.