Tomás de Gavardo sufre percance mecánico pero llega a la meta de Etapa 8

-El piloto de Huelquén supo guiar su moto KTM hasta el punto final de la Etapa 8 donde fue reparada a cuatro jornadas del fin de la competencia.

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Fotos: Prensa Tomás de Gavardo

Tomás de Gavardo (Bas World KTM Racing Team) se mantiene entre los 40 mejores pilotos del Dakar 2024 pese a los problemas mecánicos que sufrió en la Etapa 8 de 678 kilómetros de recorrido que se dividieron en dos especiales que sumaron 284 kilómetros, quedando en el lugar 39° en la clasificación general.

El vencedor en la serie máxima de las dos ruedas fue el trasandino Kevin Benavides con 3 horas 35 minutos 03 segundos, alcanzando el puesto 47° el de Huelquén a 01:06’52. En el lugar 70° llegó John Medina a 01:42’03. Con este resultado, en la clasificación general, De Gavardo quedó 39° a 10:25’47” del líder Ricky Brabec, con 36:16’31”. Medina Salazar en tanto está en el casillero 80° a 33:47’54”.

“Por fin llegamos de día en esta etapa súper larga. Veníamos con un problema en la suspensión que tenemos que arreglar. Pero lo más complicado fue que se quebró el chasis luego de una caída que fue sobre la arena. Por suerte lo pudimos detectar, comprobando los mecánicos que fue por fatiga de material. Por esta situación tuve que sobrevivir en ‘piloto automático’ porque debido al inconveniente tuve que bajar un poco la velocidad. Ahora hace mucho frío en esta parte de Ha’il, así que a abrigarse para no volver a resfriarme”, indicó Tomás de Gavardo.

En la categoría Rally 2 para pilotos particulares, Tomás cruzó la meta del día en el puesto 34°, ubicándose en la general 26°. Por su parte, John Medina llegó 57° y se mantiene en la posición 67°. En la serie Junior, el piloto de 24 años fue segundo en la etapa y continúa en el mismo lugar en la general a 4:00’31” del puntero, Konrad Dabrowski con un total de 42:41’47”.

Este martes 16 se disputará la Etapa 9 entre Ha’il y Al Ula con un total de 639 kilómetros, de los cuales 417 serán cronometrados. En apariencia, el inicio de la especial puede parecer rápido, pero la superficie del piso cambia rápidamente de un lugar a otro. Más que verlas, hay que adivinar por dónde van las pistas, por lo que la navegación será compleja, ya que la ruta contempla conducir por mesetas rocosas que requiere tanta confianza como técnica para encontrar el ritmo ideal.