Peligro inminente por desconocimiento en la seguridad en piscinas

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Por Cristóbal Achurra, gerente general de Bestway Latam.

Se ha comprobado que sólo bastan pocos centímetros de agua para que un niño se pueda ahogar, pero la falta de conocimiento acerca de este tema y de otros asociados a la seguridad en piscinas evidencian año tras año en nuestro país que la asfixia por inmersión es la primera causa de muerte en menores de 1 a 4 años.

De acuerdo al estudio que realizamos como Bestway a padres y tutores, un 60% de ellos cree que una piscina pequeña e inflable es lo más seguro para niños que no saben nadar. Esta interpretación está completamente errada y es muy peligroso que sea así porque al más leve descuido por exceso de confianza de parte de los adultos, puede derivar en un lamaentable deselace. Además, llama la atención que los padres desconozcan la realidad de las capacidades físicas de los niños señalando más del 76% de los encuestados que creen que están preparados para aprender a nadar antes de los cuatro años, siendo que los conocedores de la materia aseguran que debe ser posterior a esa edad ya que los más pequeños no pueden aún coordinar la cantidad de movimientos que son necesarios para nadar correctamente. Lo que sí, les debería enseñar a flotar antes de esa edad para disminuir los riesgos que significa caer a una piscina, por ejemplo.

Otro punto fundamental para disminuir el riesgo de accidentes es el uso del flotador indicado, dependiendo de la edad y el peso del niño, porque de esa forma se adapta a la realidad de cada uno. De acuerdo a la etapa del niño corresponde el uso de un flotador en particular, por lo que las alitas son la primera opción para mantener a los más pequeños con menos experiencia en la superficie, mientras que el chaleco salvavidas le da mayor libertad en los brazos a aquellos que tienen mayor conocimiento de los movimientos de nado y, luego, los complementarios como los con forma de anillo u otros similares.

Lo importante es considerar todos estos puntos a la hora de que los niños estén cerca del agua. La clave es que siempre haya un adulto vigilando, asesorarse con expertos en la materia y aclarar todas las dudas antes de tomar una decisión, tanto a la hora de adquirir una piscina como de invertir en medidas de seguridad extra para no tener que lamentar un desenlace fatal.